Julio se perfila como el mes de menor aporte pluvial al período lluvioso en Cuba, según estimaciones del Centro del Clima, adscrito al Instituto de Meteorología.
El fenómeno responde a un notable incremento en la intensidad del Anticiclón del Atlántico y su mayor influencia sobre el archipiélago, lo que genera una disminución significativa de las lluvias con respecto a junio, detallaron en su boletín mensual.
No obstante, los especialistas aclararon que aún se prevén chubascos y tormentas eléctricas, sobre todo en la tarde y primeras horas de la noche, asociados al paso de ondas tropicales, bajas presiones y el calentamiento diurno.
Desde mediados de abril se ha registrado un incremento notable de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial, con anomalías cálidas en sus regiones central y oriental, lo que confirma el inicio de un nuevo evento ENOS (El Niño-Oscilación del Sur).
Este factor, considerado el más trascendente en la variabilidad interanual del clima, podría intensificarse hasta finales de 2026 y persistir durante el invierno de 2027, con posibilidad de alcanzar magnitud moderada o fuerte.
Como consecuencia, se esperan precipitaciones por debajo del promedio histórico en Occidente (148 mm), Centro (117 mm) y Oriente (86 mm), mientras las temperaturas máximas oscilarán entre 32,5 y 33,7 °C, en un mes que suele ser uno de los dos más calurosos del año en Cuba.
(Con información de ACN)

