Se trata del proyecto CubaFruta, iniciativa de la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS), dirigido desde hace varios años a fortalecer las cadenas de valor de variedades de piña y aguacate en los municipios de Los Arabos, Colón, Calimete y Jagüey Grande.
La iniciativa benefició a productores y productoras vinculados con cooperativas y entidades agrícolas, mediante acciones orientadas a mejorar la producción, transformación y comercialización de frutas, subraya comunicado de prensa de AICS.
En un taller de cierre del proyecto, la embajadora de Italia en Cuba, Simona De Martino, destacó que la iniciativa contribuyó a fortalecer la sostenibilidad ambiental y la resiliencia energética de los territorios participantes.
Ante un contexto complejo, apostar por modelos menos dependientes de fuentes convencionales no es solo una inversión tecnológica, sino “una apuesta por la continuidad y la capacidad de adaptación de los territorios”, valoró.
Para los productores beneficiados, el proyecto también permitió consolidar alianzas y redes de cooperación que continúan activas tras su cierre.
Durante su ejecución, el programa impulsó la cooperación entre productores, gobiernos locales, universidades, centros científicos y empresas, al promover estrategias comunes para enfrentar desafíos productivos, tecnológicos y comerciales.
Entre los resultados destaca el incremento de la producción de piña, que pasó de cinco mil 600 toneladas en 2020 a más de seis mil toneladas en 2025, así como el aumento de la superficie cultivada, que ascendió de 990 a más de 1100 hectáreas, resalta el comunicado.
CubaFruta también promovió la innovación tecnológica mediante la entrega de 11 tractores especializados y otros equipos agrícolas que favorecieron prácticas más sostenibles y una menor dependencia de agroquímicos.
Asimismo, fortaleció la agroindustria con una línea de procesamiento de piña en la empresa Victoria de Girón y con centros de producción de frutas deshidratadas en Jagüey Grande y Colón, capaces de procesar respectivamente 600 y 200 kg de fruta diariamente y alimentados por energía solar, alternativa innovadora y sostenible para garantizar la transformación y conservación de frutas y vegetales.
El proyecto contribuyó además a la diversificación agrícola mediante la introducción de nuevas variedades de piña y la ampliación del banco de germoplasma de aguacate con más de 30 cultivares.
Igualmente, promovió prácticas agroecológicas y facilitó intercambios técnicos internacionales con Italia, Costa Rica y República Dominicana, además de la participación en la feria hortofrutícola MACFRUT, que se celebra cada año en Italia.
La iniciativa ha sido implementada por la Agencia Italiana de Cooperación para el Desarrollo (AICS), el Instituto de Investigaciones en Fruticultura Tropical, el Ministerio de la Agricultura de Cuba, el Grupo Empresarial Agrícola y el Instituto de Investigaciones para la Industria Alimentaria, con financiamiento del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional de Italia.
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