La entidad lidera o participa en más de 50 proyectos investigativos y en el apartado de la Comunicación Nacional a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.
De acuerdo con el diario Granma, la cara más visible del trabajo del Instituto de Meteorología es el pronóstico diario del estado del tiempo y la vigilancia sobre los ciclones tropicales y otros eventos meteorológicos que representen un peligro para la mayor de las Antillas.
Existen diferentes centros que tributan importantes resultados científicos en otras aristas del quehacer menos conocido de la institución, por ejemplo, el conocimiento de las causas de la sequía, la elevación del nivel del mar para los años 2050 y 2100, además de la influencia de las variables meteorológicas en los cultivos agrícolas, la salud humana y animal, y la situación de la contaminación del aire.
Actualmente la red nacional de radares meteorológicos está completamente automatizada, resalta el rotativo.
El Instituto Meteorología de Cuba también «determina el potencial eólico para el desarrollo de esa fuente de energía renovable en el país, el monitoreo de los niveles de radiación ultravioleta y el estado de la capa de ozono, los estudios de física de la atmósfera, así como el funcionamiento de siete sistemas de alerta temprana, entre ello los de ciclones tropicales, sequía agrícola, incendios forestales y el relacionado con el aumento de las concentraciones de ozono troposférico», destacó el diario.
Asimismo, está vinculado al Inventario Nacional de Emisiones de Gases de Efecto Invernadero y la nueva versión del mapa sobre el comportamiento de las descargas eléctricas en Cuba.
mar/joe

