Promotores de la ciencia, la tecnología y la protección ambiental como pilares estratégicos para el desarrollo sostenible, los trabajadores de la Empresa de Tuberías de Polietileno de Alta Densidad (Ciegoplast) orientan sus esfuerzos a la búsqueda de soluciones productivas que combinen eficiencia económica, impacto social y responsabilidad con el cuidado del entorno.
Acreditada como Unidad de Desarrollo e Innovación, esa entidad prioriza la inventiva, la participación en proyectos y la introducción de tecnologías eficientes, según trascendió en la última sesión del Consejo Técnico Asesor (CTA) de la Delegación Territorial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en Ciego de Ávila.
En honor a su condición de impulsora de modelos de consumo y producción sostenible y economía circular, Ciegoplast avanza en la recuperación de partes y piezas de maquinarias destinadas a la producción de tuberías de diferentes diámetros.
El informe presentado ante el CTA evidenció más de una decena de innovaciones que responden a necesidades internas y posibilitan mantener en funcionamiento diferentes líneas productivas, por tanto, la labor creativa se reconoce por el impacto económico, social y ambiental.
Otras inventivas, a partir de la reutilización de residuos de las fabricaciones de tuberías de polietileno de alta densidad, ofrecen soluciones a problemas tecnológicos en numerosas empresas, como la industria del níquel en el municipio holguinero de Moa, favorecida con emisarios submarinos para evacuar los residuos abrasivos.
Proveniente de Ciegoplast, la Central Termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton), también en la provincia de Holguín, recibió un reducido de 1000×630 milímetros (mm), lo que asegura la estabilidad en el suministro de agua para mantener en funcionamiento esa estación generadora de energía eléctrica.
A ello se suman confecciones como una estructura hidráulica compleja para la industria láctea avileña, fibras de polietileno para hormigón, mortero y otros usos, sistemas de tanques para cosechas de aguas pluviales, columnas para señales viales en la Universidad Máximo Gómez Báez, de Ciego de Ávila; depósitos horizontales de 900 mm para el Hospital Provincial General Docente Doctor Antonio Luaces Iraola, y las empresas Eléctrica y Agropecuaria La Cuba.
Producciones alternativas de tuberías desde 16 hasta 75 mm satisfacen necesidades en el sector constructivo, particularmente en la edificación de viviendas, así como en entidades pertenecientes al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y a la Agricultura; en el último caso fueron empleados para sistemas de riego en cultivos varios y de tabaco.
La esfera de la Salud Pública se benefició con la fabricación de cubetas para las salas de hemodiálisis, bastones para débiles visuales y prototipos de férulas para pacientes del servicio de Ortopedia; mientras, para el territorio santiaguero produjeron columnas destinadas a la instalación de bombas sumergibles y la Bahía de La Habana se benefició con la confección de una barrera flotante que retiene los desechos sólidos.
Dispuesta a satisfacer variadas exigencias de sus clientes, Ciegoplast incursionó, además, en la fabricación de un kit de ensamblaje de filtros H2S para la Universidad José Martí Pérez, de la provincia de Sancti Spíritus; torres para el sistema de iluminación de seguridad en parques solares fotovoltaicos, y jaulas para la cría intensiva de peces.
La renombrada entidad avileña, mantiene vinculado el 41 por ciento de sus trabajadores a actividades de innovación y establece nexos con diferentes actores económicos para desarrollar su labor creativa y extenderlas a otras esferas económicas y sociales.
El colectivo de Ciegoplast reconoce la implantación este sistema de gestión de gobierno como determinante para garantizar que la innovación logre impactos concretos y se articule con los objetivos productivos, económicos, sociales y ambientales, de manera que los resultados sean medibles, sostenibles y escalables.
Mejoran la eficiencia y la competitividad, optimizan el uso de recursos y generan valor agregado promueven la inclusión y el bienestar, y contribuyen a la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos, logrando que la innovación se convierta en resultados tangibles y de alto impacto para el desarrollo integral.


