Un nuevo proyecto de cooperación, financiado por la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO), destinará recursos al fortalecimiento de los servicios de salud materno-infantil y sexual y reproductiva en hospitales del Sistema de Salud Cubano, con la participación de la Cruz Roja Cubana y el acompañamiento de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (a partir de ahora, Federación Internacional).
La iniciativa, aprobada con un presupuesto de 1,3 millones de euros, contempla la adquisición de medicamentos, insumos médicos y equipamiento especializado, además del respaldo a instituciones sanitarias y acciones comunitarias. En Matanzas, el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Faustino Pérez (HFP) figura entre los centros beneficiarios, con énfasis en las necesidades de su programa de Atención a la Materna con Morbilidad Extremadamente Grave (MEG).
La confirmación de la ayuda tuvo lugar durante un encuentro entre representantes de la Cruz Roja Cubana, la Federación Internacional y directivos del hospital, en el cual la institución matancera expuso sus principales indicadores asistenciales y las carencias de recursos para atender a las pacientes en estado crítico.
Diana Oviedo Monzón, coordinadora de la Agencia de Operaciones para Cuba de la Federación Internacional, explicó que la intervención surgió a partir de la operación humanitaria desplegada tras el paso del huracán Melissa, en octubre de 2025. Las gestiones realizadas posteriormente permitieron ampliar su alcance hacia el sector sanitario.
Una parte de los recursos permitirá adquirir medicamentos solicitados por el Ministerio de Salud Pública. Según precisó Oviedo Monzón, existe una compra en curso, cuya distribución se realizará en dos envíos, debido a los diferentes plazos de producción de los proveedores y las dificultades logísticas para trasladar los productos hasta Cuba.
La adquisición de equipos especializados constituye otro componente de la intervención. La disponibilidad presupuestaria permitirá cubrir inicialmente una cantidad reducida de los equipos solicitados, aunque la Federación Internacional intentará ampliar las compras si los precios y los fondos disponibles lo permiten.

En el caso matancero, el HFP ocupa un lugar importante por su responsabilidad en la atención a pacientes con complicaciones obstétricas de extrema gravedad. La directora de la institución, Dra. Taymí Martínez Naranjo, presentó un informe con los resultados asistenciales y las necesidades más urgentes del servicio.
En lo que va de año, el centro ha atendido a 112 maternas con MEG, todas ingresadas en cuidados intensivos. De ellas, 42 fueron clasificadas como casos críticos y 70 permanecieron bajo vigilancia. Se registraron dos fallecimientos, para un índice de letalidad del 1,79 %.
Los trastornos hipertensivos del embarazo encabezaron las causas de ingreso, con 38 casos. Las infecciones, la sepsis y el shock séptico, ocuparon el segundo lugar, con 36 pacientes, seguidas por las hemorragias obstétricas, con 27 casos. Las restantes 11 pacientes presentaron otras causas de morbilidad.
El servicio funciona mediante un equipo multidisciplinario integrado por ginecobstetras, intensivistas, anestesiólogos, hematólogos, personal de enfermería de cuidados intensivos y especialistas de laboratorio e imagenología, entre otros profesionales. La institución dispone de ocho camas para pacientes graves y atiende alrededor de 18 maternas al mes.
Sin embargo, la disponibilidad de ventiladores pulmonares constituye una de sus mayores dificultades. De los 52 equipos con los cuales debería contar el hospital, solamente 14 se encuentran en funcionamiento.
La directora también expuso las dificultades para realizar análisis de gases sanguíneos, debido a la falta de reactivos. A ello se suman las limitaciones de antibióticos de amplio espectro, vasopresores, medios de hemocultivo y piezas para ventiladores, incluidos circuitos y filtros.
Estas carencias repercuten en procedimientos esenciales para el tratamiento de la sepsis, el shock y las complicaciones respiratorias. El informe presentado identifica, además, necesidades de equipamiento para la monitorización materno-fetal, la atención de emergencias obstétricas y el diagnóstico de laboratorio.
Martínez Naranjo explicó que el hospital mantuvo durante cinco años consecutivos un registro de cero mortalidad materna, hasta los dos fallecimientos ocurridos en el período actual. Ambos correspondieron a pacientes con shock séptico secundario a neumonías bacterianas comunitarias graves. Cada caso fue sometido a una discusión por la comisión institucional encargada de evaluar la atención.
La directiva insistió en la necesidad de priorizar los recursos disponibles y organizar su utilización de acuerdo con las características de cada paciente. Entre las solicitudes del centro destacó la adquisición de ventiladores con prestaciones para el traslado de pacientes críticos, pues los equipos actuales no permiten garantizar en todas las circunstancias un desplazamiento seguro desde el lugar de atención inicial hasta los servicios de terapia intensiva y otros departamentos.

El secretario general de la Cruz Roja Cubana, Dr. Carlos Ricardo Pérez Díaz, destacó la importancia de acompañar a las instituciones sanitarias con recursos ajustados a sus necesidades reales y evaluar posteriormente los resultados de cada contribución.
“No hay donación pequeña. Una sola vida que se salve ya significa muchísimo”, expresó durante el intercambio.
El directivo explicó que el acercamiento a ECHO fue resultado de gestiones de diplomacia humanitaria realizadas en Bruselas, junto a representantes de la Federación Internacional. La experiencia de la Cruz Roja Cubana, su presencia territorial y su capacidad para trabajar junto a las instituciones públicas favorecieron la aprobación de la iniciativa.
Pérez Díaz consideró que el trabajo del colectivo del HFP constituye una referencia para futuras acciones de cooperación. También adelantó que en diciembre se espera una visita de representantes europeos, quienes conocerán directamente las condiciones de funcionamiento de los centros beneficiarios y las necesidades expuestas por sus trabajadores.
La cooperación contempla, asimismo, acciones de alcance comunitario, con apoyo a la labor de la Cruz Roja Cubana en la promoción de mensajes relacionados con la salud y la orientación de la población.
Oviedo Monzón, por su parte, señaló que la presentación realizada por el hospital permitirá explicar a los donantes la relación entre los recursos solicitados y los resultados asistenciales. Los mecanismos de seguimiento incluirán indicadores sobre el acceso a los servicios y la disponibilidad de medicamentos esenciales, entre otros aspectos.
La intervención también tendrá en cuenta las particularidades del sistema sanitario cubano al evaluar esos indicadores. Según explicó, las restricciones existentes obligan a contextualizar los resultados y las dificultades de acceso a determinados medicamentos, sin perder de vista las condiciones en las cuales trabajan las instituciones.
Para el HFP, la llegada de estos recursos supondría un respaldo a un servicio en el cual la disponibilidad de equipamiento y medicamentos puede determinar las posibilidades de recuperación de una paciente. La prioridad planteada por sus directivos es cubrir necesidades concretas y garantizar que cada adquisición responda a una utilidad asistencial definida.

