Un nuevo video divulgado por las autoridades de Los Angeles muestra la violenta intervención de agentes de policía contra un hombre de 58 años que murió posteriormente bajo custodia, en un caso que ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza contra personas que atraviesan crisis de salud mental.
Las imágenes, registradas por cámaras de seguridad y dispositivos corporales de los agentes, corresponden a un incidente ocurrido a mediados de julio y fueron difundidas públicamente en los últimos días.
En ellas aparece Jose Carlos Hoyoz-Munoz, esposado y encerrado en una celda de detención provisional, mientras agita frente a una ventana lo que parece ser un trozo de tela.
Poco después, varios agentes ingresan en el recinto y lo reducen en el suelo.
La policía sostuvo entonces que la maniobra de contención era necesaria debido al comportamiento «agresivo» del detenido.
Tras tomarle las huellas dactilares, los agentes lo colocan en una silla con correas y vuelven a sujetarlo físicamente.
Posteriormente, después de que el detenido escupiera en el rostro de un policía, le colocan una capucha.
En otra grabación aparece esposado y encapuchado, con los pantalones bajados hasta los tobillos, mientras varios agentes lo inmovilizan sobre la cama de la celda.
Esas son las últimas imágenes conocidas antes de que fuera encontrado muerto.
Los agentes aseguran que cuando abandonaron la celda el hombre continuaba con vida y que habían comprobado sus signos vitales.
Hoyoz-Munoz había sido detenido el 13 de julio, después de que su madre llamara a la policía y denunciara que su hijo la había herido en un brazo con un cuchillo. «Ha perdido la cabeza», dijo la mujer a los agentes al llegar al lugar.
Las imágenes del arresto también muestran la intervención de unidades especiales SWAT para controlar al hombre, que presuntamente atravesaba una crisis mental y portaba un cuchillo. Los agentes llegaron a utilizar gases lacrimógenos.
La muerte se produjo pocos días antes de otro caso ocurrido en Los Ángeles, en el que Alejandro Luis García, de 33 años, murió tras ser baleado por policías luego de romper con un bate de béisbol los vidrios de varios automóviles.
La alcaldesa de Los Angeles, la demócrata Karen Bass, calificó las imágenes de «difíciles de ver» y reclamó investigaciones independientes sobre las muertes ocurridas durante intervenciones policiales con personas que padecen crisis de salud mental.
«Las personas que atraviesan crisis de comportamiento o de salud mental a menudo no reciben la asistencia adecuada que necesitan desesperadamente», afirmó Bass, quien pidió revisar las políticas, la capacitación, las tácticas, la supervisión y los mecanismos de rendición de cuentas de las fuerzas de seguridad.

