Si cada cubana y cubano guardara las semillas de los frutos que se come, los secara y luego esparciera esas semillas alrededor de su pueblo o dentro de su ciudad si hay lugares adecuados, otro gallo cantaría.
En Cuba convendría sembrar millones de árboles frutales que dan sombra y alimentan a la gente, y de manera gratuita.
Si esto se hiciera, en cinco a diez años Cuba se llenaría de árboles frutales a lo largo y ancho de la isla y habría alimentos gratis y ecológicos para millones de personas.
Hay que hacer una campaña para que nadie eche a la basura las semillas.
Los medios difusión de Cuba, en vez de estar dando muela las 24 horas y hablando de cosas que pasaron hace 2,000 años en Cuba y repitiendo lo mismo, lo mismo, lo mismo y mandando consignas las 24 horas los 365 días del año, debería estar haciendo campañas de este tipo.
#RobertoAPaneque


