El vice primer ministro de la República, Eduardo Martínez Díaz, señaló que la atención a las personas en situación de vulnerabilidad constituye una prioridad para el Gobierno cubano y requiere un trabajo más integral por parte de las instituciones y las autoridades locales.
Al cierre de agosto, Cuba había identificado a 883 446 personas en situación de vulnerabilidad, como parte del proceso de caracterización y selección de la población que requiere atención social, según se informó este viernes durante una reunión de la Comisión Nacional de Políticas Sociales.
Al cierre de abril, la cifra ascendía a 876 522 personas, lo que representa un incremento de 6 924 en cuatro meses.
Martínez Díaz explicó que la atención no puede limitarse a la entrega de módulos alimenticios, sino que debe partir de una búsqueda activa de las personas que necesitan apoyo y de la elaboración de un plan específico para cada una, en correspondencia con sus necesidades.
El vice primer ministro reconoció el incremento de las personas identificadas en situación de vulnerabilidad y apuntó que el bloqueo del Gobierno estadounidense contra Cuba repercute en los programas sociales y agudiza los problemas existentes.
Asimismo, remarcó la necesidad de exigir una mayor contribución social de las empresas estatales y privadas, así como de comprobar el avance del apadrinamiento de las instituciones sociales por parte de los actores económicos.
En ese sentido, planteó como objetivo que todas las instituciones sociales cuenten con el apoyo de alguna entidad económica, en correspondencia con su responsabilidad social.
Durante la reunión, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, informó que se entregarán módulos de alimentos a la población identificada en mayor estado de vulnerabilidad.
Precisó que los listados de beneficiarios fueron conciliados entre las direcciones municipales de Trabajo y Seguridad Social y las Oficinas de Control para la Distribución de los Abastecimientos (Oficodas).
Otamendiz Campos subrayó que la responsabilidad de atender las problemáticas sociales no recae únicamente en los presidentes de los consejos populares, sino en todos los integrantes de los grupos de atención. Asimismo, enfatizó la necesidad de realizar un trabajo directo con las personas y las familias para identificar las situaciones existentes en cada barrio y ofrecer respuestas acordes con sus necesidades.
La vice primera ministra Inés María Chapman Waugh destacó la importancia de identificar los problemas sociales desde las comunidades, los barrios, los consejos populares y los consejos de defensa.
Chapman Waugh llamó a actuar con sensibilidad y responsabilidad ante las dificultades de la población y recordó que detrás de las cifras hay personas y familias con necesidades concretas.
Añadió que los grupos de atención deben buscar alternativas para enfrentar y solucionar los problemas identificados, y aprovechar las potencialidades de la sociedad cubana para responder a esas situaciones.
Rolando Yero Travieso, jefe del Departamento de Atención al Sector Social del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), exhortó a transformar el funcionamiento de las comisiones y los grupos de atención para que sus acciones sean más prácticas y efectivas.
Consideró que el funcionamiento adecuado de estas estructuras permitiría evitar muchas de las quejas de la población, y advirtió que la falta de sensibilidad, la lentitud y la burocracia generan incertidumbre y afectan la credibilidad, cuando la misión de las instituciones debe ser acompañar a las personas en situación de vulnerabilidad.
Estimó que resulta inconcebible que, con la participación de todos los factores de la comunidad en el Grupo de Atención a Políticas Sociales, se desconozca que una persona mayor necesita ayuda.
El dirigente puntualizó que estas estructuras tienen la responsabilidad de contribuir a transformar la realidad con sensibilidad humana, unidad e integridad.
El miembro del Buró Político y presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular y del Consejo de Estado, Esteban Lazo Hernández, abogó por convertir el trabajo comunitario integrado en un método de labor cotidiana.
Lazo se refirió al movimiento popular-participativo Mi Barrio por la Patria, iniciativa dirigida a perfeccionar el Poder Popular y promover, desde la base, la transformación de diferentes realidades del país. Aclaró que no se trata de una consigna, sino de una herramienta para impulsar la participación popular.
El coronel José Antonio Sáez Torres, jefe del órgano de Seguridad Pública de la Dirección General de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), abordó la necesidad de acompañar las acciones contra los focos delictivos, las indisciplinas sociales, la prostitución y la venta y el consumo de drogas, con un trabajo sostenido en las familias y las comunidades.
Sostuvo que la actuación no debe concluir con una denuncia o una intervención policial, sino que debe incluir el acompañamiento de los factores comunitarios para transformar el entorno y prevenir la reincidencia.
Durante la sesión, la vice primera ministra Chapman Waugh presentó información sobre los servicios integrales para la atención a las víctimas de violencia de género. Asimismo, se compartió la experiencia del Grupo de Atención a Políticas Sociales del consejo popular Vedado, en el municipio habanero de Plaza de la Revolución.
La doctora Yagen C. Pomares Pérez, directora general de Salud en La Habana, informó que en la capital viven solos 35 000 adultos mayores, y citó como ejemplo de participación social y comunitaria, una iniciativa de la Red Juvenil Comunitaria y la Universidad de Ciencias Médicas.

Mediante esta experiencia, estudiantes de Medicina se han propuesto visitar a todos esos adultos mayores y, en cuatro semanas, ya habían llegado a alrededor de 2 000 personas.
Pomares Pérez resaltó que las observaciones recogidas durante las visitas permiten tomar decisiones y dar seguimiento a las necesidades identificadas.
(Con información de Cubadebate)


