Foto: RRSS
Texto: Fede Gayardo
Un breve gesto captado por las cámaras antes del inicio de una entrevista del presidente cubano Miguel Díaz-Canel ha terminado convirtiéndose en uno de los momentos más comentados en las redes sociales.
En las imágenes, su esposa, Lis Cuesta, aparece humedeciéndose los dedos con saliva para acomodarle el cabello y las cejas instantes antes de que comenzara la conversación con la periodista brasileña Mônica Bergamo, del diario Folha de S.Paulo.
El video fue difundido por el periodista Mag Jorge Castro en sus redes sociales, donde aseguró que las imágenes son auténticas y no corresponden a un montaje realizado con inteligencia artificial.
En su publicación describió la escena como Lis Cuesta “peinando con baba” a Díaz-Canel, una frase que rápidamente comenzó a circular entre los usuarios.
La grabación muestra a la esposa del mandatario acercándose a él pocos segundos antes del inicio de la entrevista. Primero le acomoda el cabello y luego, utilizando saliva en la punta de los dedos, le retoca las cejas mientras Díaz-Canel permanece inmóvil frente a las cámaras.
Aunque se trata de una acción cotidiana de preparación antes de una aparición pública, el momento llamó la atención por producirse en un contexto en el que Cuba atraviesa una profunda crisis económica y de abastecimiento, lo que provocó una avalancha de comentarios irónicos en redes sociales. Algunos usuarios, incluso, relacionaron la situación con la falta de gel o productos para el cabello en la Isla.
La entrevista fue publicada por Folha de S.Paulo el pasado 23 de agosto y abordó algunos de los principales problemas que enfrenta la Isla. Durante la conversación con Mônica Bergamo, Díaz-Canel respondió preguntas relacionadas con la crisis económica, las sanciones impuestas por Estados Unidos, el deterioro de las condiciones de vida en Cuba y otros temas vinculados con la situación política del país.
Entre las interrogantes planteadas por la periodista brasileña también figuraron escenarios relacionados con un eventual ataque militar estadounidense y la posibilidad de que el mandatario fuera capturado, cuestiones a las que Díaz-Canel respondió durante el intercambio.
Sin embargo, la entrevista terminó quedando parcialmente eclipsada por el video previo a la conversación, que comenzó a viralizarse pocas horas después de su difusión. Ni Miguel Díaz-Canel ni Lis Cuesta han realizado declaraciones públicas sobre las imágenes o la repercusión que han tenido en las redes sociales.


