ETECSA da recomendaciones ante desajustes por no cambio de hora: «Están jugando a avanzar retrocediendo»

ETECSA salió este domingo a explicar a sus usuarios por qué sus teléfonos celulares marcaban una hora distinta a la oficial, luego de que Cuba decidiera no atrasar los relojes este 1 de noviembre, como era tradición al concluir el horario de verano.
El trasfondo de la medida es la severa crisis energética que atraviesa la isla. El 24 de octubre, el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) anunciaron conjuntamente que Cuba mantendría el horario de verano (UTC−4) de forma ininterrumpida hasta el 7 de noviembre de 2027, con el argumento de evitar un aumento estimado de 126 MW en la demanda eléctrica durante el horario pico: 76 MW por menor uso de iluminación artificial y 50 MW por mejor aprovechamiento de la generación solar fotovoltaica.

Como medida complementaria, el Ministerio de Educación ajustó la entrada a escuelas y centros de trabajo, retrasándola 30 minutos entre el 1 de noviembre de 2026 y el 14 de marzo de 2027, para compensar que el amanecer ocurre más tarde en invierno con el horario de verano vigente.
La consecuencia inmediata fue que Cuba quedó una hora por delante de Miami, ya que Florida sí regresó al horario estándar (UTC−5) este domingo.
En ese contexto, ETECSA publicó un comunicado en sus redes sociales asegurando que la red de telecomunicaciones fue ajustada sin contratiempos. «Los equipos que conforman la red de telecomunicaciones tienen configurado el cambio automático de la hora, por lo que en los últimos días se ha trabajado para crear las condiciones para que este domingo se mantuviera el funcionamiento de estos sistemas sin cambio, lo cual fue logrado de manera satisfactoria», afirmó la empresa estatal.
Sin embargo, reconoció que el problema estaba del lado de los usuarios: «Muchos usuarios podrían percibir que sus equipos celulares sí aplicaron el cambio de horario, y esto es debido a que los sistemas operativos de estos terminales ya traen predefinida la zona horaria de Cuba y en muchos casos la toman como preferencia.»
Para resolverlo, la empresa ofreció una guía de cinco pasos: ir a Ajustes/Sistema, acceder a Fecha y hora, desactivar la opción de Hora automática, adelantar el reloj una hora y verificar que la hora sea correcta.
La reacción de los cubanos en redes sociales combinó el sarcasmo con la incredulidad. Mientras ETECSA proclamaba el éxito del ajuste, los comentarios contaban otra historia. «¿Dicen en el texto que lo lograron de forma satisfactoria? No me he encontrado a nadie que no le haya cambiado al horario normal. Todos los días nos levantamos con algo en qué entretenernos», escribió una usuaria.
Otra reportó un problema adicional: «Mi teléfono cambió la hora automáticamente y cuando quise conectarme ni siquiera los datos móviles se activaban. Cuestión que cuando cambié la hora entonces fue que se activaron los datos. Sin palabras». Una tercera intentó seguir los pasos de ETECSA sin éxito: «Hice eso y aun así se cambió». Muchos, medio en broma, medio en serio, preguntaban qué hora era en definitiva.
El humor negro no tardó en aparecer. «Da igual, en Cuba el tiempo se detuvo en el 59», sentenció un internauta. Otra resumió la situación con una frase con un comentario de filo certero: «Están jugando a avanzar retrocediendo…» No faltó quien apuntara con más crudeza: «Cuba como siempre… Meando contra la corriente.»
El episodio adquiere una dimensión particular si se considera que la crisis eléctrica cubana genera apagones que superan habitualmente las 20 horas diarias en La Habana y pueden prolongarse hasta días consecutivos en provincias.
La propia infraestructura de ETECSA sufre las consecuencias de la crisis energética: durante el apagón nacional del 18 de septiembre de 2026, más del 80% de los sitios de radiobases quedaron fuera de servicio y el tráfico de internet registró una caída de hasta el 58% respecto a períodos similares, según reconoció la empresa estatal.
De las aproximadamente 2.520 radiobases existentes en el país, solo alrededor de la mitad dispone de algún sistema de respaldo energético, de acuerdo con cifras recogidas por la prensa cubana.
El próximo cambio de hora previsto en Cuba será el 7 de noviembre de 2027, cuando los relojes deberán atrasarse una hora para volver al horario estándar UTC−5, siempre que el régimen no decida entonces prorrogar de nuevo la medida.
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