Bloomberg — Estados Unidos incorporó al Ministerio de Turismo de Cuba a su creciente lista de sanciones, asestando un nuevo golpe a uno de los principales motores económicos de la isla gobernada por el Partido Comunista. Ver más: Cuba sufre su segundo apagón general de esta semana El ministerio figura entre los 10 organismos y entidades sancionados el lunes, según la actualización publicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Los viajes internacionales a la isla, situada a apenas 145 kilómetros de Florida, han caído a mínimos históricos después de que EE.UU. restringiera los grandes envíos de combustible a Cuba, obligando al cierre de complejos turísticos, a la cancelación de vuelos por parte de aerolíneas y a que operadores internacionales abandonaran sus contratos. Al mismo tiempo, la red eléctrica cubana enfrenta una presión cada vez mayor tras sufrir dos apagones nacionales solo la semana pasada. Entre las nuevas sanciones también figuran los distribuidores de combustible Coreydan y Enetec S.A., además de Gecomex, una empresa estatal dedicada al comercio minorista. Las medidas fueron más allá de los objetivos económicos e incluyeron a la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, una organización de la sociedad civil, y a las Brigadas de Respuesta Rápida, utilizadas en el pasado para reprimir protestas en la isla. Bajo la presión de la administración de Donald Trump, el gobierno cubano presentó el mes pasado cerca de 200 propuestas de reformas económicas. Entre ellas se encuentran permitir la propiedad totalmente extranjera en nuevos desarrollos turísticos y otorgar a los operadores mayor autonomía para importar directamente sus insumos, en lugar de depender del sistema estatal de distribución. EE.UU. ha calificado esas reformas como “señales de humo superficiales y largamente demoradas”. Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, han intensificado la presión sobre la isla mediante sanciones prácticamente semanales, con el objetivo de forzar la salida del régimen de 67 años. Cuba ha manifestado que está dispuesta a aplicar reformas económicas y negociar, pero sostiene que su sistema político no está sujeto a discusión. El gobierno cubano no reaccionó de inmediato a las nuevas sanciones. Sin embargo, durante el fin de semana, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, escribió en X que una “mafia anticubana” se articuló en torno al Departamento de Estado para “justificar el crimen y la agresión contra el pueblo cubano”. Lea más en Bloomberg.com

