
«El gobierno de EE. UU., conducido por su deshonesto y mendaz Secretario de Estado, continúa los pasos para apretar el cerco a la economía de Cuba, al esta demostrarse más fuerte, capaz y eficaz que lo que él esperaba frente a la agresión despiadada y el castigo colectivo contra el pueblo y sus condiciones de vida».
Así lo afirmó, este martes, el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, por medio de la red social X, luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos anunciara la designación de cinco entidades cubanas bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente de la nación norteña, Donald Trump, en mayo de 2026.
Las entidades sancionadas son: Banco Financiero Internacional, Rafin, Almacenes Universales, GeoMinera y Siderúrgica José Martí. Además de la funcionaria Annalie Lilliam Rueda Cardero.
«Lo que impulsa este individuo desde la mayor potencia del mundo es un crimen», afirmó el representante de la diplomacia cubana.
Nuevamente la Casa Blanca acusa de la Mayor de las Antillas de ser una amenaza «a la Seguridad Nacional y la Política Exterior de Estados Unidos».
Con estas medidas por medio de las cuales, según el Secretario de Estado, Marco Rubio, «cualquier persona que proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de ser sancionada ella misma. Los bancos extranjeros y otras empresas que proporcionen servicios a estas entidades deben congelar esas actividades de inmediato», queda en evidencia una vez más el marcado carácter extraterritorial del bloqueo y de las demás agresiones contra Cuba.
Estas acciones refuerzan el cerco contra la Isla y acentúan el castigo colectivo contra su pueblo.
