
El mercado informal de divisas registró este jueves una corrección en las cotizaciones del dólar, el euro y la Moneda Libremente Convertible (MLC), poniendo fin, al menos de forma momentánea, a varias semanas de incrementos sostenidos. Aunque el descenso ofrece un ligero respiro para quienes dependen de estas monedas, los fundamentos de la crisis económica cubana permanecen intactos y continúan presionando al peso.
De acuerdo con la tasa representativa publicada por elTOQUE, el dólar estadounidense cayó hasta los 680 pesos cubanos (CUP), diez pesos menos que en la jornada anterior. El euro retrocedió a 785 CUP, con una baja de quince pesos, mientras la MLC descendió hasta 500,68 CUP.
La disminución rompe una tendencia alcista que había llevado a las principales divisas a cotizaciones cercanas a máximos históricos. Sin embargo, el movimiento responde más a ajustes coyunturales del mercado informal que a una mejora real de la economía nacional.
La depreciación del peso continúa siendo consecuencia de una combinación de factores estructurales: la escasez de divisas, la limitada producción interna, el déficit fiscal, la inflación persistente y la falta de confianza en la política económica del régimen. A ello se suma un mercado cambiario oficial incapaz de satisfacer la demanda, lo que mantiene al circuito informal como la principal referencia para millones de cubanos.
En este contexto, cualquier variación en el precio del dólar repercute de manera inmediata sobre el costo de los alimentos, el transporte, los medicamentos y otros bienes esenciales. Para la mayoría de los trabajadores estatales y jubilados, cuyos ingresos continúan pagándose en pesos, la pérdida del poder adquisitivo sigue siendo uno de los principales desafíos cotidianos.
Aunque la caída de este jueves reduce temporalmente la presión sobre el mercado informal, la evolución futura de las divisas seguirá condicionada por la capacidad del país para generar ingresos externos, recuperar la producción nacional y restablecer la confianza en la economía. Mientras esos factores no cambien, las fluctuaciones del dólar y el euro continuarán marcando el costo de vida de millones de cubanos.


