«Estaba furioso»: El Cangrejo intercedió ante EE.UU. por dos familiares de los Castro visitados por el FBI en Miami

Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como «El Cangrejo» y nieto de Raúl Castro, maniobró en las comunicaciones con el equipo negociador estadounidense después de que agentes del FBI visitaran a dos familiares suyos en Miami, según reveló Martí Noticias a partir de fuentes cercanas al proceso.
Los jóvenes contactados fueron Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva González, hijos de Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, además actual viceprimer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (MINCEX) de Cuba.
¿Qué buscaba el FBI?
Martí Noticias indicó que no pudo determinar por qué los agentes visitaron a los hermanos, en qué condición fueron contactados ni si la actuación estaba vinculada a alguna investigación específica.
Según las fuentes, los agentes solicitaron a Carlos Ernesto y Camilo el número de teléfono celular de su padre y les dijeron que las autoridades estadounidenses querían establecer un acercamiento directo con Pérez-Oliva Fraga.
Los jóvenes se negaron a entregar el número y comunicaron lo ocurrido a su padre, quien a su vez lo puso en conocimiento de El Cangrejo.
La reacción de El Cangrejo
La respuesta del nieto de Raúl Castro ante la visita del FBI habría sido de abierta indignación.
«Estaba furioso. Les dijo a los estadounidenses que esa actuación contra los hijos de Óscar era inaceptable y que minaba cualquier posibilidad de diálogo», aseguraron al citado medio de prensa.
Una fuente del Departamento de Estado matizó, sin embargo, que «en ningún momento las negociaciones estuvieron en peligro», matizando así la versión de una fuente oficial cubana que había dado por roto el diálogo entre el gobierno de Donald Trump y el régimen de La Habana.
«En realidad, las conversaciones continúan y, hasta ahora, el régimen no ha estado dispuesto a aceptar nada que pueda ayudar al pueblo cubano y que, en última instancia, amenace su control total», declaró a Martí Noticias un portavoz del Departamento de Estado.
Aunque el Departamento de Estado evitó ofrecer comentarios oficiales sobre el caso, un funcionario al que se concedió el anonimato debido a la sensibilidad del asunto, confirmó al citado medio que hubo una comunicación entre Raúl Guillermo Rodríguez Castro y el equipo negociador estadounidense para interceder por los hijos de Pérez-Oliva Fraga.
El riesgo legal y el precedente de Alejandro Gil
El episodio adquiere una dimensión legal de enorme peso debido a que el contacto con funcionarios extranjeros sin autorización está severamente penado por la legislación del régimen.
El exministro de Economía Alejandro Gil fue condenado a cadena perpetua por espionaje en diciembre de 2025 y una pieza clave en su juicio fue el acercamiento de un funcionario extranjero con el que, de acuerdo con la fiscalía del régimen, mantuvo comunicación.
Ese precedente ayuda a dimensionar el riesgo que podría representar para un alto funcionario cubano un acercamiento no autorizado con representantes extranjeros y explica, al menos en parte, la negativa de los hijos de Pérez-Oliva Fraga a facilitar el contacto directo solicitado por los agentes federales.
El experto en Derecho Criminal Frank Quintero explicó al citado medio que una visita del FBI «no significa, por sí sola, que una persona sea sospechosa de algún delito», y que «la persona puede tener algún tipo de conocimiento o información y el FBI puede hacerle una entrevista para obtener información».
¿Quiénes son los hermanos Pérez-Oliva en Miami?
Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva González llegaron a Estados Unidos siendo menores de edad junto a su madre, a través de la frontera sur.
La familia emigró en 2014 y los hermanos continuaron su formación académica en Estados Unidos.
Ambos estudiaron en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) y actualmente residen en Florida, donde mantienen negocios de bajo perfil y no vinculados con Cuba.
El historial de los hermanos en Estados Unidos, y especialmente el de Camilo, ya había sido objeto de polémica en las redes sociales antes de conocerse la visita del FBI.
En noviembre de 2025, Camilo publicó un extenso mensaje para responder a numerosas acusaciones que circulaban sobre él y su familia, incluidos cuestionamientos relacionados con la forma en que llegó a Estados Unidos, la financiación de sus estudios, sus negocios y los posibles beneficios que habría obtenido debido a la posición de su padre dentro del régimen cubano.
Camilo Pérez-Oliva ya había respondido a las acusaciones
En aquella declaración, Camilo ofreció su propia versión sobre su trayectoria desde que abandonó Cuba.
Según explicó, su formación universitaria fue costeada mediante una combinación de programas federales, trabajos propios y esfuerzos familiares.
Camilo negó que el gobierno cubano hubiera financiado sus estudios o sus actividades empresariales y rechazó las acusaciones de que habría recibido beneficios como consecuencia del cargo y las conexiones políticas de su padre.
También desmintió versiones difundidas en redes sociales según las cuales habría llegado a Estados Unidos con ciudadanía europea.
Sobre sus emprendimientos en territorio estadounidense, sostuvo que surgieron a partir de inversiones modestas y negó que estuvieran financiados con recursos procedentes del gobierno cubano.
Camilo explicó entonces que la decisión de abandonar la isla respondió precisamente a las condiciones existentes bajo el sistema cubano.
«Decidimos irnos de Cuba por las mismas razones que la gran mayoría de los cubanos: la falta de libertades, el descontento con el sistema político y las aspiraciones de un futuro mejor», escribió.
Su posición frente al régimen cubano
Aunque ha aclarado que no se considera un activista político, Camilo afirmó mantener una postura crítica hacia el sistema cubano y haber denunciado públicamente la situación de la isla.
También aseguró haber participado en una manifestación en Miami durante las históricas protestas del 11 de julio de 2021 (11J) y afirmó que seguía de cerca el trabajo de activistas que documentan la represión dentro de Cuba.
Camilo ha reconocido, sin embargo, que mantiene una profunda diferencia política con su padre, Óscar Pérez-Oliva Fraga, pese a conservar su relación familiar con él.
«Aunque lo admiro como hombre y como padre, jamás quisiera que tuviera ese cargo ni ninguno dentro del Gobierno cubano», escribió.
«Consciente o inconscientemente, apoya a la dictadura, y yo recibo ataques injustos por decisiones en las que no tengo participación ni respaldo», agregó.
En su declaración de noviembre de 2025, Camilo también respondió a lo que consideraba una campaña de difamación contra él y su familia y advirtió que podría acudir a los tribunales estadounidenses si continuaban las acusaciones.
El peso de Óscar Pérez-Oliva Fraga dentro del régimen
El interés de las autoridades estadounidenses en establecer un acercamiento directo con Óscar Pérez-Oliva Fraga adquiere especial relevancia por la posición que ocupa actualmente dentro de la estructura de poder cubana.
Además de viceprimer ministro, Pérez-Oliva Fraga es ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, responsabilidades que lo colocan en áreas estratégicas de la economía y de las relaciones comerciales internacionales del régimen.
Pérez-Oliva Fraga es nieto de Ángela Castro, hermana de Fidel y Raúl Castro, por lo que pertenece directamente a la familia Castro.
El funcionario ha experimentado además un rápido ascenso dentro de la estructura gubernamental. Fue promovido a viceprimer ministro en octubre de 2025 y posteriormente designado diputado de la Asamblea Nacional.
Analistas lo han señalado como posible sucesor de Díaz-Canel en un eventual escenario de transición controlada.
El hecho de que agentes federales buscaran, según las fuentes citadas por Martí Noticias, establecer un canal directo con un funcionario de ese nivel, añade relevancia política al episodio, aunque hasta el momento se desconoce qué pretendían abordar las autoridades estadounidenses con Pérez-Oliva Fraga.
El contexto: Sanciones y diálogo
El episodio se conoce un día después de que EE. UU. anunciara una nueva ronda de sanciones, en este caso contra Fidel Ernesto Castro Calis, otro nieto de Raúl Castro; el Banco Exterior de Cuba, y cuatro entidades energéticas y mineras, elevando a más de 240 el total de medidas contra el régimen desde enero de 2026.
El Cangrejo, coronel del MININT y jefe de la seguridad personal de Raúl Castro, es señalado como el principal interlocutor informal del régimen con Washington.
Analistas han notado que fue deliberadamente excluido de las primeras listas de sanciones, algo interpretado como una señal de que Washington lo mantenía como canal de comunicación.
Preguntas frecuentes sobre la situación de los Castro y las negociaciones Cuba-EE.UU.
CiberCuba te lo explica:
¿Por qué el FBI contactó a los hijos de Óscar Pérez-Oliva Fraga en Miami?
El FBI contactó a Carlos Ernesto y Camilo Pérez-Oliva González para solicitar el número de teléfono de su padre, Óscar Pérez-Oliva Fraga, debido a un interés en establecer un acercamiento directo con él. Sin embargo, los hermanos se negaron a proporcionar esta información. No se ha confirmado si la acción del FBI está vinculada a una investigación específica.
Publicidad
¿Cuál fue la reacción de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, «El Cangrejo», ante la visita del FBI?
La reacción de «El Cangrejo» fue de abierta indignación al enterarse de la visita del FBI a sus familiares en Miami. Según las fuentes, expresó a los estadounidenses que dicha actuación era inaceptable y ponía en riesgo las posibilidades de diálogo entre los gobiernos de EE.UU. y Cuba.
Publicidad
¿Cuál es el papel de «El Cangrejo» en las relaciones entre Cuba y EE.UU.?
«El Cangrejo» actúa como un canal de comunicación informal entre el régimen cubano y Washington. A pesar de no ocupar un cargo oficial, es el jefe de la seguridad personal de Raúl Castro y ha estado involucrado en varios contactos con funcionarios estadounidenses, lo que lo convierte en una figura clave en las negociaciones bilaterales.
Publicidad
¿Qué riesgos enfrentan los funcionarios cubanos al establecer contactos no autorizados con representantes extranjeros?
En Cuba, el contacto con funcionarios extranjeros sin autorización está severamente penado, como lo demuestra el caso del exministro Alejandro Gil, condenado a cadena perpetua por espionaje. Este riesgo legal es una razón clave para la negativa de los hijos de Pérez-Oliva Fraga a facilitar el contacto directo solicitado por el FBI.
Publicidad
Vídeos relacionados:
Archivado en:









