«El Niño está firmemente establecido y se intensificará hasta convertirse en un episodio muy intenso en los próximos meses, con grandes repercusiones en los patrones de lluvia y de temperatura y con los consiguientes riesgos de inundaciones, sequías y olas de calor extremo», subrayó la OMM.
El organismo internacional prevé que se agravará el calor de un planeta que ya se está calentando por la quema de combustibles fósiles, y al mismo tiempo ganarán en fuerza eventos meteorológicos extremos.
«Este episodio excepcional de El Niño tiene capacidad para asestar un golpe enorme a comunidades y economías de todo el mundo», puntualiza el comunicado.
Los expertos llamaron la atención sobre las alteraciones y devastación por las sequías y las inundaciones, y las consecuencias serán más severas en la medida que el El Niño se intensifique.
La OMM llamó a no perder el tiempo, alertando a las autoridades de gestión de desastres y a los sectores sensibles al clima, como la agricultura, la salud, la energía y el agua.
De acuerdo con el organismo de la Organización de Naciones Unidas, El Niño calienta las temperaturas superficiales en el Pacífico ecuatorial central y oriental, y provoca cambios en todo el mundo en los patrones de viento, presión y precipitaciones.
Normalmente se produce cada dos a siete años y suele prolongarse durante entre nueve meses y un año.
Las condiciones oscilan entre El Niño y su fenómeno opuesto, La Niña, con fases neutras entre ambos.
«Impulsado por unas condiciones oceánicas excepcionalmente cálidas en todo el Pacífico tropical, se espera que El Niño siga fortaleciéndose en los próximos meses hasta convertirse en un episodio muy intenso», enfatizo la OMM en su comunicado.

