Ferran Torres, el goleador oportuno, el jugador que no necesita deslumbrar para convencer con su eficacia, marcó el gol que necesitaba España para bordar en su pecho la segunda estrella, un segundo título que luchó ante una plana selección argentina, que jugó toda la prórroga con uno menos por la expulsión de Enzo Fernández y en la que apenas apareció Leo Messi, en su despedida de la Copa del Mundo.
En una tensa final, con demasiado contacto permitido por el árbitro, España propuso y Argentina trató de sobrevivir, sobre todo en un segundo tiempo en el que el conjunto de Luis de la Fuente fue muy superior y la Albiceleste apenas abandonó su lado de la cancha, con Messi como espectador.
Mereció más la Roja antes de la prórroga. Acumuló hasta 13 disparos por uno del rival antes del tiempo extra y se topó con un espectacular Emiliano Martínez, imponente para mantener a flote a los de Scaloni.
Pedri, Cubarsí, Laporte… España fue acumulando ocasiones, se volcó sobre el arco argentino y convirtió al ‘Dibu’ Martínez en el mejor jugador del rival. Con Mikel Merino y Nico Williams sobre el campo, sintió que era su momento.

Ferran rompió la resistencia argentina y dio el título a España
Se adueñó por completo del partido la selección española, pero también entró en la ‘zona argentina’ en ese momento en el que saca ventaja de cualquier acción. Ni la expulsión de Enzo Fernández, por pasarse de frenada en un balón dividido con Pau Cubarsí (m.93), pudo considerarse entonces una ventaja porque la Albiceleste se crece ante las adversidades.
Hasta que nada más comenzar la segunda mitad del tiempo extra, apareció Ferran para aprovechar un balón peinado desde atrás de Nico Williams y rematar con el alma donde no llegase el ‘Dibu’.
España es una campeona de mérito. Un rival que infunde miedo por su capacidad para controlar el juego. Dieciséis años después vuelve a lucir la estrella del juego colectivo, de la creencia de que es mejor tratar bien al balón que recurrir al otro fútbol.
Ferran metió el gol de Iniesta, el que como el manchego dieciséis años antes, en Johannesburgo, saca a la calle a todo un país que se identifica con una idea. Por juego y actitud, por no convertir cada disputa en una batalla, como quería Argentina, la Roja es una justa campeona, un equipo que ha dejado por el camino a Portugal, Bélgica, Francia y, en el último momento, al hasta ahora rey del torneo.
(Tomado de EFE)
