Al menos 43 personas han muerto mientras trataban de llegar a Ceuta este jueves, según datos de la administración española, después de la llegada de más de 49 000 migrantes provenientes de Marruecos, según el Gobierno, pero más de 60 000 según el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas.
El Ejecutivo de Pedro Sánchez, quien se encuentra desde ese mediodía en la ciudad autónoma para dirigir en persona el operativo de respuesta a la crisis, ha anunciado el cierre de la frontera de Melilla y el envío de las Fuerzas Armadas a Ceuta para «dar apoyo a la Guardia Civil», cuerpo que también se ha reforzado, junto al de la Policía Nacional, ante una crisis migratoria que vuelve a repetirse un verano más y tensa las relaciones entre España y Marruecos.
En su primera rueda de prensa, Sánchez ha calificado la situación de «ataque deplorable a la integridad territorial de España» y se ha abierto a modificar la ley de extranjería para permitir la devolución inmediata de los migrantes que lleguen a nado, una posibilidad que vetó una reciente sentencia del Tribunal Supremo y que, según la oposición y el propio Ejecutivo, ha disparado el «efecto llamada» en Marruecos.
Además, Sánchez ha anunciado que se ubicarán boyas en la línea fronteriza que establezcan una «barrera física» divisoria entre la costa ceutí y la marroquí para poder cumplir el fallo del Supremo.
(Con información de Público)

