
Foto: Calixto N. Llanes
«La preparación para esta competencia fue muy fuerte. Realmente, constituían los dos eventos fundamentales del año, aparte de un mundial en septiembre. Las expectativas residían en obtener medallas, ante las rivales de siempre, de alto nivel».
Sheyla Hernández, subcampeona de París-2024, expresó así la importancia conferida al Grand Prix y al Campeonato Americano y de Oceanía de parajudo, efectuados recientemente en la ciudad brasileña de Sao Paulo.
Ella, en los más de 70 kilogramos y en la categoría de escasa visión J2, así como su compañera Ariagna Hechavarría, perteneciente a los 70 kilos y a la clasificación médico-funcional J1, consiguieron bronces en la primera de las lides y plata en la segunda.
La última de esas competidoras compartió el escalón más bajo del podio con la Indonesia Siyamsih, superada por la local Brenda Souza y la griega Theodora Paschalidou. En la justa de dos continentes volvió a retar a la anfitriona en el combate por el cetro y cedió.
En el caso de la holguinera Hernández: «Enfrenté a tres en el Grand Prix. Debuté con triunfo sobre una neerlandesa gracias a la combinación de un waza-ari, yuko por técnica de piernas y finalmente la controlé en el ne-waza.
«En la semifinal me tocó Rebeca Silva, quien me superó en la final de la capital francesa dos años atrás. En esta ocasión perdí por inmovilización y alcancé el bronce frente a Meg Rodrigues, a quien doblegué por la corona en los Parapanamericanos de Santiago de Chile en 2023».
Cerró el estrado de premiaciones junto a la británica Kirsten Taylor, por detrás de Silva y la uzbeka Mokhinur Parmonova.
«En el Campeonato de América y Oceanía comencé contra una estadounidense y la vencí por ippon. Luego Rebeca me inmovilizó de nuevo y cerré con victoria ante Rodrigues. Ese certamen transcurrió en el formato de todos contra todos». La tercera resultó la carioca.
El trabajo en el suelo sigue como el arma secreta de la actual titular paralímpica frente a su principal oponente a lo largo de estos últimos años. Así se definió el lauro en París.
Sheyla y Ariagna confiesan poseer gran confianza en el actual ciclo paralímpico, que apunta hacia su punto culminante en Los Ángeles en 2028.
