El Caracol, voz y pensamientos propios
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El Caracol, voz y pensamientos propios

Dialogar con el tejido social de la nación en beneficio de la calidad artística lideró el debate durante el evento convocado por la Asociación de Cine, Radio y Televisión que sumó a todas las Asociaciones


Dialogar y debatir, dos prioridades en las sesiones del Caracol. / Yasset Llerena

Al hacer memoria mientras estimula la recepción social, la fotografía induce el desplazamiento del sentido de la experiencia artística. Múltiples emociones generó estar allí, rodeados de la imprescindible y grata atmósfera. La emblemática Sala Villena de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba acogió las sesiones del esperado Caracol en homenaje a Fidel Castro, en el año de su Centenario, al 65 aniversario de la Uneac y al 40 de la Asociación Hermanos Saíz.

Esta secuencia, y el resto de las imágenes de la exposición, pertenecen al archivo patrimonial de la Cinemateca de Cuba del Icaic. Dan fe de que la creación es, en sí misma, acción comunicativa. Las fotos cuentan historias, hechos, relatan reencuentros entre artistas, intelectuales y el líder histórico de la Revolución Cubana. Lo recordaron la cineasta Rebeca Chávez, el fotógrafo Antonio Gómez y participantes en el encuentro. Las instantáneas emocionan: no acontecen en algún lugar reservado de la mirada general, sino, precisamente, en el sitio de su disfrute. Estas imágenes son escrituras, huellas, que quedan ante el ver curioso de generaciones y constituyen una forma de conocimiento. Lo aprendimos con Eisenstein, quien creyó que en la era futura una manera de escribir sería a través del cine, de los sonidos y las imágenes.

Pensaremos, en las bases, qué definirán el Premio de la Crítica Cultural de la Uneac para seleccionar los mejores programas de la radio y la televisión. En la foto, Soledad Cruz y Elina Jhon. / Yasset Llerena

Avizoró el aquí y el ahora. El impacto de las nuevas tecnologías, al convivir con modos tradicionales de comunicar, exige adaptaciones múltiples plenas de creatividad para promover el talento artístico y literario, y formar desde edades tempranas públicos capaces de discernir con juicios críticos lo culturalmente auténtico y valioso.

Elocuente fue el programa del Caracol abordado durante tres días, así lo manifestó Lourdes de los Santos, presidenta de la Asociación de Cine, Radio y Televisión. Los eventos del audiovisual han propiciado discutir y disentir, aportar visiones diferentes, estimular hallazgos apreciados por las mayorías en el país. Consagrados y jóvenes artistas buscan desde la academia y el aprendizaje hacer arte. Ambos conceptos los estimuló el maestro Roberto Garriga, a quien también se rindió homenaje, en el año de su centenario.

Eylen Juanola, subdirectora de Cubavisión, destacó la relevancia de contenidos transmitidos por el Canal. / Yasset Llerena

Desde el pensamiento crítico urge pensar qué hacemos y cómo lo hacemos para entronizar lo culturalmente mediático. Es la crítica cultural generadora de pensamientos e ideas. No bastan el simple criterio: “me gusta o no me gusta”. Tampoco la opinión primaria de esto sí y aquello no sin razonamientos previos, pues entorpecen la ruta analítica que necesitamos. Por doquier se incrementan con celeridad los soportes comunicativos.

¿Qué hacer? La sabia interrogante coloca en la ruta crítica la importancia de la promoción y que esta seduzca en provecho de las jerarquías culturales. La periodista y crítica Soledad Cruz y la especialista Elina John, de la Consultoría e Investigación Social, insistieron sobre el asunto en el panel dedicado a la crítica cultural.

“Crecen” las tecnologías digitales, las pantallas múltiples, el acceso a Internet; los medios tradicionales conviven con las nuevas plataformas.

Por eso, el pensar, la inteligencia y las estrategias tienen que dirigir la brújula y ver más allá de la cerradura. ¿Cómo se explica que un programa de notable calidad como ADN Cuba se haya programado en un horario inadecuado y sin la correcta promoción? Volver a ver, retransmitir, acompañar el redimensionamiento de lo positivo es una urgencia innegable. Lo agradecen los públicos.

¿Quiénes somos y dónde estamos? Al respecto habló Eylen Juanola Flores, subdirectora de Cubavisión, el único Canal nacional que es miembro de la Red de televisoras públicas de América Latina: “Este año postulamos cinco contenidos para los premios de la Redtal. De ellos forman parte el telefilme Atrapados (canal Educativo); Magazines: el programa Ruta 10 sobre el cáncer de mamas; el documental El misterio de un hombre, dedicado a José Martí; y en Género Cuando una mujer, episodio: Tú no eres mi dueño”.

El maestro Manuel López Oliva se pronunció a favor de la calidad artística y la espiritualidad. / Yasset Llerena

Discutir, analizar, defender la responsabilidad ética, evaluar y reevaluar lo hecho, y la proyección futura, son necesidades impostergables. De ningún modo podemos estar ajenos al panorama internacional caracterizado por pretensiones hegemónicas unipolares.

Seamos conscientes de la necesidad de preguntarnos una y otra vez: ¿lo que vemos en las pantallas es como realmente es o lo imaginan guionistas, directores y equipos creativos? Visualidades y escrituras expresan esencias sobre mundos reales o posibles al interesarse por conflictos y sucesos. Por su parte, las ficciones audiovisuales tienen anclajes en contradicciones que propician la identificación del espectador con dinámicas socioculturales.

La dramaturgia es una esencia de la vida, se nutre del acto comunicativo, de los lenguajes, la tradición y la ruptura, lo viejo y lo nuevo por “novedoso” y significativo que acontece durante el diario quehacer social.

Noticieros, filmes, documentales, telenovelas, telefilmes, series, artes visuales, músicas, diseños –con sus respectivas estéticas y estructuras– cuentan sobre lo conocido y lo desconocido. Pero no son tratados antropológicos ni psicológicos, ofrecen propuestas dialógicas devenidas látigos con cascabel. Interrogan, provocan desazones, no son oasis de paz.

El destacado artista del lente Humberto Mayol hizo énfasis en el valor de la imagen tomada por el ojo que es capaz de percibir el acontecimiento, de capturar el tiempo al ritmo de su paso instantáneo. / Yasset Llerena

Nunca renunciemos al sentimiento que une, fortalece y hace pensarlo todo de nuevo.

La investigación requiere no solo datos y metodologías diseñados en provecho de hallazgos. Necesitamos conceptualizar su dimensión desde la crítica cultural y el arte. Enfocar las tendencias audiovisuales y cinematográficas con una dinámica sociocultural en beneficio de las capacidades intelectuales y humanas.

Los relatos son jerarquías de instancias; conscientes de esta máxima, quienes crean desde “su” obra asumen diferentes puntos de vista: lo que dicen y cómo lo quieren decir. Esta perspectiva activa saberes e intuiciones. Lo expresó a BOHEMIA el pintor, crítico de arte y promotor Manuel López Oliva, miembro de la Asociación de Artes Plásticas: “Tenemos que seguir vinculando a los escritores, artistas, críticos y especialistas de la cultura espiritual con los problemas de nuestro tiempo. Ahí se fortalecen las relaciones de la Uneac con las complejidades sociales siempre activas y crecientes. La Uneac es una unión. Generamos y estimulados la unidad en Cuba”.

Por su parte, el fotorreportero y artista del lente Humberto Mayol, presidente de la sección de Fotografía, insistió en la necesidad de comprender que el ojo de la imagen es de quien ve con su conciencia y nos entrega un lenguaje, revela acontecimientos y sus potencialidades simbólicas en el presente y el futuro.

Para la Uneac y la sociedad existe la librería El gran Zoo en 17 y H, sede donde tan bien se está. Los clásicos y los contemporáneos perviven para todos los tiempos. Nunca se pierde la perspectiva del Arte Fiel: la cultura es lo primero que hay que salvar. Así lo defendió Fidel.

Con voz y pensamientos propios el Caracol seguirá cultivando esencias y aristas de la creación en su condición de proceso intelectual y productivo que incluye nutrientes de carácter técnico y conceptual para alimentar la política cultural y el estímulo a la diversidad estética.

Pensémoslo al crear, decidir, ejercer la crítica cultural y acompañar a los públicos.

La librería El gran zoo se distingue por la venta de títulos relevantes que aportan al pensamiento crítico. / Yasset Llerena
El Arte Fiel defiende la cultura como prioridad. / Yasset Llerena

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