El ADN parece tener una importancia mayor de la prevista en el desarrollo de la personalidad, según un nuevo estudio.
Un análisis realizado con más de un millón de personas y publicado en la revista Nature identificó más de 1.200 genes asociados con rasgos de la personalidad como la sociabilidad, la creatividad y la empatía, incluidas más de 800 variantes que hasta ahora nunca habían sido vinculadas con estos factores.
El estudio, liderado por la Michigan State University, destaca que estas variantes, especialmente cuando se combinan entre sí, pueden influir en los rasgos de comportamiento.
Sin embargo, el ambiente sigue teniendo un impacto mayor en la personalidad de cada individuo.
En el análisis también participaron investigadores italianos del Instituto de Investigación Genética y Biomédica y del Instituto de Genética y Biofísica «Adriano Buzzati Traverso» del Consejo Nacional de Investigaciones (CNR), con sedes en Cagliari y Nápoles, así como de la Universidad de Sassari.
Al analizar el ADN y las respuestas de cada participante a un cuestionario, los investigadores, encabezados por Ted Schwaba, identificaron 1.260 variantes genéticas relacionadas con las cinco categorías en las que se agrupan los rasgos de la personalidad humana: la extraversión, que mide el grado de sociabilidad o reserva; la apertura mental, que refleja la curiosidad y el interés por nuevas experiencias; la responsabilidad, relacionada con la autodisciplina y la confiabilidad; la amabilidad, vinculada con la empatía y la compasión; y el neuroticismo, es decir, la manera en que una persona maneja el estrés y las emociones negativas.


