El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz, ha afirmado que Cuba supone "una amenaza para su propio pueblo" y también para la "seguridad nacional" estadounidense, alegando que acoge elementos de las inteligencias de Rusia y de China. "El régimen cubano no solo representa una amenaza para su propio pueblo, sino también para la seguridad nacional, y este Gobierno no lo tolerará por más tiempo", ha declarado el diplomático norteamericano en una entrevista para la cadena Fox. En la misma, Waltz ha apuntado a bases "tanto rusas como chinas", sosteniendo a este respecto que ambos países "tienen todavía puestos de inteligencia, puestos de recolección de señales y oficiales militares en Cuba". "Justo frente a nuestras costas", ha precisado. Sin embargo, ha ensalzado los esfuerzos de la Administración de Donald Trump por reducir la supuesta presencia de Moscú y Pekín en América: "Ya no están en Venezuela, ya no están en el sur de Centroamérica… Ni siquiera en el Canal de Panamá", ha defendido, apuntando a una supuesta mayor presencia china y rusa en la región "bajo la Administración Biden y administraciones anteriores". "Ya no están en Venezuela, ya no están en el sur de Centroamérica… Ni siquiera en el Canal de Panamá", ha defendido Las declaraciones del embajador ante la ONU llegan en el marco de un renovado impulso en la campaña de presión de Washington contra La Habana, bajo la cual el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advertía este mismo sábado que el Ejecutivo republicano seguirá empleando "todas las herramientas a su disposición" para "impulsar" reformas "políticas y económicas" en Cuba y poner fin a "décadas de represión e incompetencia económica de su régimen comunista". A las seis décadas de embargo en vigor sobre la Isla, Estados Unidos ha sumado desde comienzos de año un bloqueo petrolero que está ahondando los problemas energéticos que tiene el país desde hace años. El ministro de Exteriores cubano, Bruno Rodríguez, ha denunciado que el país entero es el objetivo de un castigo colectivo impuesto desde la Casa Blanca. La pasada semana, Mike Waltz y Bruno Rodríguez mantuvieron un tenso debate durante una sesión de la Asamblea General solicitado por Cuba sobre el "bloqueo" que Washington impone a la Isla. EE UU pidió que no se celebrase la sesión y reivindicó que, mientras La Habana protestaba y buscaba victimizarse en este sentido, cientos de presos políticos seguían encerrados en prisiones de la Isla. Waltz mostró imágenes de varios detenidos, entre ellos Luis Manuel Otero Alcántara –excarcelado pocas horas después y actualmente en paradero desconocido– para denunciar su situación. “El pueblo cubano tiene derecho a la libertad”, dijo el diplomático estadounidense en aquella sesión. El debate acabó celebrándose por 136 votos a favor, nueve en contra –entre ellos EE UU, Argentina, Israel, Hungría, Paraguay y Perú– y 30 abstenciones.

