Dos obras sociales en Bayamo honran a Fidel y benefician a sus niños y adolescentes
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Dos obras sociales en Bayamo honran a Fidel y benefician a sus niños y adolescentes

casita infantil «Pequeños del Comercio»


Foto: Yanelkys Llera Céspedes

BAYAMO, Granma.— En el propio día del centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, la ciudad de Bayamo amaneció con dos obras que honran su legado: la casita infantil «Pequeños del Comercio» y la sala de rehabilitación para adolescentes con adicciones a drogas en el Hospital Provincial Pediátrico General Milanés. 

Ambas, sueños largamente acariciados por la comunidad, se convierten hoy en realidades que protegen a los más vulnerables.

Caridad Martínez Valdés, directora general de Comercio Bayamo, explicó el significado de la primera de estas obras: 

«Este era un antiguo reclamo de las madres trabajadoras del comercio, porque en los otorgamientos de plazas de los círculos infantiles nos ubicaban en la cuarta categoría. Durante años ha sido un sueño anhelado por decenas de madres que enfrentan largas jornadas laborales de lunes a lunes».

La instalación, ubicada en lo que antes era el salón de reuniones de la Dirección Municipal de Comercio Bayamo, en el reparto Jesús Menéndez, atenderá a 50 niños de madres trabajadoras de cuatro entidades del sector: comercio, gastronomía, alojamiento e inmobiliaria. Cuenta con dos salones –uno para niños de uno a tres años y otro para edades de cuatro a cinco años–, áreas de juego diferenciadas, baños amplios, servicio de pantry y comedor.

La concreción de esta casita infantil, que permitirá dar respuesta a la política demográfica del país, requirió una inversión de 6.7 millones de pesos en moneda nacional y el empuje decisivo de la directora del grupo empresarial, quien, con perseverancia y el apoyo del Banco de Crédito y Comercio, logró el financiamiento para asumir la edificación de esta obra.

Daliana Pineda Pacheco, trabajadora del sector y madre de una niña de cuatro años, resumió el sentimiento general: 

«Para mí ha sido un orgullo grande, inmenso, un logro alcanzado en el sector. Esta casita de juego, dadas las circunstancias de las madres trabajadoras que nos esforzamos a diario para darle atención a la población, nos da la satisfacción de tener a nuestros pequeños más cerca, con mejor cuidado. Es una satisfacción inmensa», refirió.

Foto: Yanelkis Llera Céspedes

La obra contó con el apoyo invaluable de la Empresa de Acueducto, Comunales y la colaboración incondicional de Educación. 

Liuska Surós Arias, directora general de Educación en Bayamo, precisó: «Educación garantiza todos los materiales de enseñanza necesarios, la plastilina y todo lo que tiene que ver con el currículo de estos niños en las casitas infantiles».

El otro sueño hecho realidad se encuentra en el Hospital Provincial Pediátrico General Milanés, donde abrió sus puertas una sala especializada para la rehabilitación de adolescentes con adicciones. Liliana Alicia Castellano, pediatra y directora del centro, explicó la urgencia del proyecto: 

«El fenómeno de la droga hoy golpea a adolescentes no solo en el municipio de Bayamo, sino en toda la provincia y el país.

«Anteriormente, estos pacientes debían ser ingresados en la sala de miscelánea junto a otros niños con patologías diferentes, lo que impedía un tratamiento adecuado, diferenciado y su correcto seguimiento. Hoy, ese sueño de brindar atención digna se materializa», subrayó Castellano.

El nuevo espacio cuenta con ocho camas, consulta psiquiátrica, sala de juegos, pantry y baños. 

El tratamiento, con una duración de 21 días, incluye terapia de grupo y ocupacional, tests psicométricos y medicación para la desintoxicación. La Licenciada Natasha Castro Fernández, jefa del departamento de enfermería, destacó que los pacientes cuentan con una enfermera por turno de trabajo y un psiquiatra de guardia permanente, así como acompañante.

Foto: Yanelkis Llera Céspedes

La directora del hospital enfatizó que la concreción de este sueño no fue casualidad, sino el resultado de la unidad y la solidaridad que caracterizan al pueblo cubano. 

«Esta es una obra de amor infinito, una obra donde la solidaridad y el amor se han multiplicado. Es una obra de Fidel, porque no existe mejor respuesta a lo que él siempre soñó que lo que hicimos aquí: que los cubanos nos ayudemos entre todos», remarcó.

En la construcción y ambientación de la sala participaron actores estatales y no estatales, así como artistas de la plástica que donaron obras para su embellecimiento. 

La sala atenderá a adolescentes de 11 a 18 años de toda la provincia, con un requisito fundamental: «Lo primero que tiene que tener un adolescente para ingresar a esta sala es deseo de curarse, y que la familia tenga deseo de que se cure», puntualizó la directora.

En el centenario del Comandante, Bayamo convierte en realidad los sueños de sus madres trabajadoras y de sus adolescentes más vulnerables, demostrando que el mejor homenaje a Fidel es construir, cuidar y no dejar a nadie atrás.

Foto: Yanelkis Llera Céspedes

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