Dos exdiplomáticos venezolanos detenidos con 50 kilos de cocaína en el Aeropuerto de Madrid

La Guardia Civil española detuvo el 8 de septiembre en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas a dos exdiplomáticos venezolanos acusados de introducir 50 kilos de cocaína en España, aunque la noticia no ha adquirido relevancia pública hasta hace muy poco.
Entre los apresados figura Kelvin Jesús Matos Pérez, excuñado de Nicolás Maduro Guerra, hijo del exdictador venezolano preso en Nueva York, según reveló El Pitazo, información confirmada también por fuentes diplomáticas españolas al medio The Objective.
¿Quiénes son los detenidos?
El primer arrestado es José Rafael Escorihuela Pereira, quien llegó a Barajas procedente de República Dominicana portando un pasaporte diplomático venezolano.
Al ser interceptado, alegó ser diplomático en funciones para eludir la revisión aduanera. Sin embargo, la maniobra no funcionó: los agentes abrieron su equipaje y hallaron los 50 kilos de estupefacientes.
Escorihuela no era un funcionario menor.
Durante años fue la mano derecha de Coromoto Godoy Calderón, actual representante permanente de Venezuela ante la ONU, a quien acompañó como ministro consejero y segundo jefe de misión en las embajadas venezolanas en India y en España.
Fuentes consultadas por El Pitazo señalan que empresarios indios se quejaron de su manejo como presunto intermediario o lobista durante esa etapa, asegurando haberse sentido defraudados.
Cuando Godoy fue nombrada ministra de Comercio Exterior por Maduro, en enero de 2025, Escorihuela pasó a dirigir ese despacho en Caracas.
En marzo de 2026, ya con Maduro preso en Nueva York, la presidenta encargada Delcy Rodríguez designó a Godoy como embajadora ante la ONU, momento en que los caminos de ambos se separaron.
El segundo detenido, Kelvin Jesús Matos Pérez, también fue funcionario de la embajada venezolana en Madrid y mantiene un vínculo familiar con Nicolás Maduro Guerra, hijo del dictador y conocido como «Nicolasito».
La Guardia Civil investiga si Matos Pérez actuó como enlace de Escorihuela en la capital española y si existen más personas involucradas.
El caso, del que la prensa española se ha hecho escaso eco a pesar de haber transcurrido hace casi tres semanas de las detenciones, ha sido documentado principalmente por fuentes venezolanas, entre ellos el periodista David Placer.
La ruta: Venezuela, Santo Domingo, Madrid
Según fuentes consultadas por El Pitazo, Escorihuela habría completado cinco viajes siguiendo siempre el mismo método: salía de Venezuela en vuelos privados con la droga, hacía escala en Santo Domingo y desde allí continuaba hacia Madrid en vuelos comerciales.
La repetición sistemática de ese itinerario encendió las alarmas de las autoridades dominicanas, que compartieron información de inteligencia con la Guardia Civil española, lo que permitió el seguimiento y la detención en Barajas.
Las actuaciones judiciales permanecen bajo estricto secreto de sumario.
El director de El Pitazo, César Batiz, informó que «la Guardia Civil española confirmó a El Pitazo que las actuaciones permanecen bajo secreto y que por ello no se podía ofrecer más detalles sobre su participación en el caso».
El contexto: el chavismo y el narcotráfico internacional
El caso se produce en medio de una creciente presión judicial internacional sobre el entorno del chavismo.
Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 y trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales de narcoterrorismo e importación de cocaína.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York amplió la acusación para incluir a Nicolasito, a quien se le atribuye coordinar envíos de drogas con disidencias de las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN), y haber usado aviones de la estatal PDVSA para transportar cargamentos ilícitos.
En diciembre de 2025, el secretario de Estado Marco Rubio había advertido: «Hay entidades dedicadas al narcotráfico que operan abiertamente y con la cooperación del régimen de Maduro para mandar drogas como cocaína a Estados Unidos a través del Caribe, creando una situación muy grave de seguridad en muchísimos países».
El 15 de septiembre, Alex Saab, testaferro del régimen chavista, se declaró culpable de conspiración para lavar dinero ante una corte federal de Miami, acordó entregar 195 millones de dólares y se comprometió a cooperar con la Fiscalía aportando información sobre altos funcionarios venezolanos.
Vídeos relacionados:
Archivado en:









