Doctora cubana denuncia las consecuencias de salir del país: «Una profesión tan hermosa se convierte en una cárcel»

Nathalys Anchia Guerra, especialista en Medicina Interna residente en España desde 2021, publicó un texto en Facebook en el que describe con detalle el mecanismo de control migratorio que el régimen cubano aplica a los médicos emigrados y que, en la práctica, los condena a un exilio permanente: regresar a Cuba implica el riesgo de quedar atrapados en la Isla de forma indefinida.
La doctora denuncia que los médicos especialistas cubanos -con excepción de los de Medicina Familiar- están clasificados como «regulados», una condición que les impide realizar cualquier trámite migratorio, incluida la obtención o renovación del pasaporte, sin autorización previa del sistema de salud pública.
Esa autorización debe recorrer una cadena burocrática que culmina en una sola persona: el Director Nacional de Recursos Humanos del MINSAP, identificado como Marcos Agustín del Risco del Río, el único funcionario con facultad para levantar la restricción.
Anchia Guerra optó por solicitar una salida temporal, la vía más rápida, porque tramitar una salida definitiva puede tardar más de tres años. Sin embargo, al vencerse el plazo autorizado por su centro de trabajo, se activa automáticamente un procedimiento disciplinario laboral que devuelve al médico a la condición de «regulado», incluso estando fuera del territorio nacional.
Las consecuencias son devastadoras: si vuelve a Cuba, queda nuevamente sujeto a la restricción sin posibilidad de apelar ante ninguna instancia. «Regresar a Cuba, si eres un médico, te pone en el riesgo de quedar atrapado, aunque toda tu familia viva en el extranjero y hayas reconstruido tu vida fuera», advierte.
La situación empeora porque la ley cubana suspende a un médico de sus funciones tras 18 meses sin ejercer en territorio nacional, pero no existe ninguna norma que cambie la condición de «regulado» en ese supuesto. El galeno queda «prisionero dentro del país donde nació y sin ninguna instancia a la que pueda apelar».
Un funcionario del MINSAP le confesó a una amiga de la doctora que, cada vez que planteaba el asunto al ministro de Salud Pública, la respuesta era siempre la misma: «Que sigan esperando».

Anchia Guerra dirige su denuncia al Parlamento Europeo, a Human Rights Watch y a la ONU, entre otros organismos internacionales, exigiendo que las consecuencias de estas regulaciones sean visibilizadas y condenadas.
«Una de las profesiones más altruistas y hermosas del mundo se convierte en una cárcel, en una especie de chantaje para los que portamos la bata blanca», afirma la doctora.
«Los médicos cubanos emigrados estamos, en la práctica, obligados al exilio. A un destierro forzado que se siente omnipotente para disponer de nuestras vidas y las de nuestras familias», concluye.
La denuncia se suma a una ola creciente de testimonios similares que ha sacudido las redes sociales en los últimos meses. En junio, la carta abierta del doctor Alberto Tejeda Illas al ministro José Ángel Portal desató una respuesta masiva de colegas que se identificaron con su situación. Tejeda lleva tres años recibiendo negativas para obtener pasaporte pese a no tener ya vínculo contractual con el MINSAP.
Las cifras ilustran la magnitud del problema. Prisoners Defenders documentó 1,402 casos de profesionales cubanos del sector sanitario afectados por estas restricciones en un informe de enero de 2024, frente a 110 casos registrados en 2019. Entre 2021 y 2024, más de 77,522 abandonaron Cuba, agravando la crisis del sistema sanitario en la Isla.
La base legal de estas restricciones es el Decreto 306 de 2012, que clasifica a ciertos profesionales como «vitales» y condiciona su salida del país a la aprobación de sus jefes. En 2023, las restricciones se ampliaron a especialistas médicos, estomatólogos, técnicos sanitarios y enfermeros, en una videoconferencia interna del MINSAP en la que se pidió expresamente «discreción».
La nueva Ley No. 171/2024 de Migración, publicada en la Gaceta Oficial el 5 de mayo de 2026, no resuelve la situación, porque la autorización sigue dependiendo de la discrecionalidad de los funcionarios.
Preguntas frecuentes sobre la regulación migratoria de médicos cubanos
CiberCuba te lo explica:
¿Qué significa ser un médico «regulado» en Cuba?
Ser un médico «regulado» en Cuba implica que el profesional está sujeto a restricciones migratorias que le impiden salir del país sin una autorización del sistema de salud pública. Esta condición afecta principalmente a médicos especialistas, quienes necesitan la aprobación del Director Nacional de Recursos Humanos del MINSAP para realizar cualquier trámite migratorio.
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¿Cuáles son las consecuencias para los médicos cubanos que no regresan al país tras misiones en el extranjero?
Los médicos cubanos que no regresan al país tras misiones en el extranjero son considerados «desertores» y enfrentan sanciones severas. Estas sanciones incluyen la prohibición de regresar a Cuba por un período de hasta ocho años, lo que afecta la reunificación familiar y su situación personal y profesional.
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¿Por qué las regulaciones migratorias para médicos en Cuba son consideradas problemáticas?
Las regulaciones migratorias para médicos en Cuba son problemáticas porque restringen severamente la libertad de movimiento de estos profesionales, condicionando su salida del país a la aprobación discrecional de funcionarios. Esto se traduce en un control estatal que limita sus derechos humanos y profesionales, obligándolos en muchos casos a permanecer separados de sus familias.
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¿Qué medidas han tomado organismos internacionales ante esta situación de los médicos cubanos?
Organismos internacionales como Human Rights Watch y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han denunciado estas prácticas como violaciones a los derechos humanos, comparándolas con trabajo forzoso. Exigen visibilizar y condenar las restricciones impuestas por el régimen cubano, que afectan la libertad y el bienestar de los médicos.
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