Elevar la calidad de vida del operado y perfeccionar los procederes quirúrgicos continúa entre las proyecciones del servicio de Neurocirugía del Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, de esta ciudad, una demanda que en la última década ha encontrado respuesta en mejoras de infraestructura, equipamiento y preparación del personal.
El doctor Ariel Álvarez Rodríguez, rector del Grupo Provincial de Neurocirugía, puntualizó a la ACN que entre las novedades para responder a esos principios se retomó, después de 20 años, la cirugía vascular, otras de gran magnitud y, en fecha más reciente, la aneurismática, todo lo cual constituye la base para un desempeño más abarcador.
Para ello ha sido determinante, expresó el galeno, la renovación del salón de operaciones, que cuenta hoy con microscopio electrónico de techo, mesas quirúrgicas modernas de cráneo y de columna, y drill de alta velocidad en Neurocirugía.

También, la instalación de equipos computarizados y televisores consolidan la docencia y favorecen el intercambio, mediante videoconferencias, con profesores del Instituto de Neurología y Neurocirugía para debatir conductas en operaciones específicas y lograr informaciones puntuales, argumentó el experto.
Dijo que las computadoras, conectada a la red hospitalaria, ayudan en la reconstrucción de las imágenes recibidas de los pacientes con aneurisma y patologías vasculares, con beneficio para la calidad en la cirugía, pues pueden predecir, hasta cierto punto, hacia dónde van los expertos y qué necesitan en ese momento en que operan.
A todo esto agregamos el funcionamiento de un laboratorio de entrenamiento de microcirugía donde los especialistas y residentes ensayan las cirugías, un elemento que disminuye considerablemente el margen de error en operaciones tan complejas, indicó.

Álvarez Rodríguez enfatizó que estas novedades en el servicio de Neurocirugía son posibles, además, por la capacitación sistemática de los miembros del equipo, lo que posibilita hoy una alta experticia para asumir retos de consideración y estar preparados para consolidar los saberes y procederes.
Contar con nuestro propio salón quirúrgico es una fortaleza que lleva implícita la disponibilidad de mejor tecnología e infraestructura, incluidas las salas hospitalarias del servicio, con camas más confortables, instalaciones hidrosanitarias renovadas y cubículos exclusivos para los operados.
Insistió en que todo esto se traduce en mejores condiciones de trabajo, mayor calidad de los procederes y garantía para elevar la calidad de vida de los pacientes sometidos a cirugía vascular cerebral y de tumores cerebrales.
Seguiremos laborando para consolidar el servicio y en este sentido contamos con un colectivo de trabajo capaz, dedicado y presto y con el apoyo de la dirección del hospital y las autoridades de la provincia, sensibilizados con la Neurocirugía espirituana, una especialidad que con su desempeño gana autoridad y respeto a nivel de país, concluyó.



