Detienen a activista cristiano que intentaba asistir al juicio de Anna Bensi

El régimen cubano detuvo este jueves al activista cristiano David Espinosa Martínez y lo trasladó presuntamente a La Lisa para impedirle llegar al Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este, en Cojímar, donde está previsto el juicio contra la influencer Anna Sofía Benítez Silvente —conocida como Anna Bensi— y su madre, Caridad Silvente, fijado para las 10:00 de la mañana.
La denuncia fue publicada por la activista y líder de Ciudadanía y Libertad, Carolina Barrero, en su perfil de Facebook, quien alertó que el operativo represivo comenzó desde la víspera y se extendió a periodistas independientes y colectivos civiles.
Cerco policial desde el miércoles
Desde el miércoles, agentes del régimen sitiaron a los integrantes del colectivo Fuera de la Caja y a periodistas independientes como Camila Costa y Yoani Sánchez, con el objetivo de impedirles acudir a la vista oral o informar sobre lo que ocurriera dentro del tribunal.
Barrero fue contundente: «El líder religioso David Espinosa ha sido detenido y trasladado presuntamente a La Lisa para impedirle asistir al juicio. También se encuentran sitiados los jóvenes de Fuera de la Caja y numerosos periodistas y activistas, entre ellos Camila Costa y Yoani Sánchez, para impedirles acudir a la vista o informar sobre lo que allí suceda.»
La activista cerró su publicación con una frase que resume la arbitrariedad del operativo: «Acompañar no es un delito. Informar tampoco.»
Espinosa anticipó que lo detendrían
Espinosa Martínez, de 38 años y conocido en redes como @DavidSiloetano, había anunciado públicamente su intención de estar presente en el juicio.
El miércoles escribió en Facebook: «Sé que es muy probable que no pueda entrar. Si Dios lo permite, estaré ahí afuera, y seguramente no estaré solo.»
También dejó claro el espíritu con el que enfrentaría cualquier intento de intimidación.
«Jamás responderé a ninguna provocación. Jamás saldrá de mis labios una mala palabra ni habrá un intento de agresión. No pagaré mal con mal», escribió en sus redes sociales.
No es la primera vez que la Seguridad del Estado lo tiene en su punto de mira. En abril fue citado junto a su esposa Laidy García, y durante ese interrogatorio agentes intentaron reclutarlo como informante. En mayo fue convocado nuevamente bajo el pretexto de una «entrevista sobre posible ilegalidad».
El caso que originó el juicio
El proceso arranca en marzo de 2026, cuando Anna Bensi y su madre grabaron y publicaron en redes la visita de un suboficial del MININT, identificado como Yoel Leodán Rabaza Ramos, que llegó vestido de civil a su domicilio en Alamar portando una citación de la Seguridad del Estado.
Las autoridades las acusaron de «actos contra la intimidad personal y familiar» bajo el artículo 393 del Código Penal, que prevé penas de dos a cinco años de prisión. Desde el 25 de marzo, madre e hija permanecen bajo reclusión domiciliaria y con prohibición de salir del país.
El proceso es presidido por la jueza Zamira Marrero Morgado, señalada por su vinculación a los juicios del 11-J, en particular por haber integrado el tribunal de uno de los procesos contra 129 manifestantes de diciembre de 2021, donde se solicitaron penas de hasta 30 años por sedición.
Días antes, Anna Bensi fue categórica: «No voy a callarme.» Las autoridades les ofrecieron retirar los cargos a cambio de una retractación pública de todos sus videos, oferta que rechazaron.
Ola de solidaridad
La cantante La Diosa llamó a inundar las redes con el caso: «Le están pidiendo dos años de prisión a una mujer que simplemente ha dicho lo que piensa. Más de lo mismo que conocemos todos los cubanos con la dictadura.» También reveló que «le pidieron retractarse de todos sus videos para entonces así poder quitarle el juicio completamente».
La Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental cerró filas con las acusadas: «No podemos, no queremos y no vamos a dejarlas solas.» El congresista estadounidense Carlos Giménez exigió su libertad incondicional, y Justicia 11J calificó el caso como «otro caso de criminalización de la expresión crítica en Cuba». Artistas e influencers cubanos también se sumaron al apoyo en las horas previas al juicio.
Espinosa Martínez, ya detenido y sin poder llegar al tribunal, había dejado escrito su convicción: «Sé que el Señor dará la victoria. Sé que Anna, Cary y todos mis hermanos y amigos cercanos harán lo que hay que hacer en este momento tan oscuro.»
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