En Baracoa, la defensa del entorno suma nuevas voces. Promotores y trabajadores de la cultura se incorporan a las actividades que, por estos días, reúnen a vecinos e instituciones en favor del medio ambiente. Su aporte recuerda que cuidar la naturaleza también puede comenzar con una conversación, una canción o una obra capaz de despertar conciencia.

La jornada no se limita a señalar los problemas: invita a mirar de otra manera el lugar donde se vive. En una ciudad profundamente ligada a su paisaje, proteger el entorno es también preservar una parte de la identidad baracoense. Por eso, la cultura encuentra aquí un espacio para acompañar las iniciativas ambientales y acercar sus mensajes a la comunidad.

Cada participante contribuye desde su labor. Los promotores y trabajadores culturales pueden convertir el cuidado de la naturaleza en tema de encuentro, reflexión y expresión, y sumar a públicos diversos a una causa que necesita compromiso cotidiano. Así, la palabra y el arte se enlazan con las acciones que se desarrollan en el territorio.

El esfuerzo colectivo tiene un propósito sencillo y esencial: mejorar el medio ambiente y fortalecer la responsabilidad de todos con el espacio común. En Baracoa, la cultura también sale al encuentro de esa tarea, convencida de que proteger la naturaleza es una manera de cuidar la vida, la historia y el futuro de la ciudad.


