La embajadora de Cuba en Uruguay, Lissett Perez, así lo manifestó durante una comparecencia en el programa Legítima Mañana que transmite en las redes el multimedio Caras y Caretas.
Refirió que tales aprestos de Washington ocurren cuando Cuba presenta hoy, por trigésima cuarta ocasión el proyecto de resolución titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos contra Cuba.
Destacó que la comunidad internacional ha aprobado esa resolución desde 1992, cual rechazo inequívoco a esa política de Washington contra la isla caribeña.
Ello tiene un carácter moral y un mensaje muy fuerte en defensa del multilateralismo y del derecho internacional, apuntó.
Subrayó que la administración estadounidense ha desplegado una batería de presiones para que los países no apoyen la iniciativa cubana.
Señaló la paradoja de que aquellos Estados que pudieran ceder ante el embate de EEUU siempre han votado a favor de la resolución, lo cual corresponde al clamor de los pueblos que esos gobiernos deben representar en el organismo mundial.
Pérez refirió la reciente denuncia del canciller cubano, Bruno Rodríguez, sobre amenazas de retiro de visas y hasta la suspensión de fondos de cooperación con países pequeños, incluso de persecución a los representantes de esas naciones en ONU y otros foros regionales.
La embajadora manifestó que a la par Washington mantiene una escalada en acciones y retóricas que incluso llegan a la amenaza militar, contra la cual su país se prepara en las condiciones de un bloqueo que es un acto de “genocidio silencioso”.
Por ello, dijo, la importancia de la votación de mañana jueves, pues un conflicto contra Cuba significa “retar también lo que conocemos como América Latina como zona de paz».
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