Deportes Portada

Demostración de la Roja y crisis de la Celeste en el Mundial de fútbol

Foto: Granma

La Roja recuperó la sensación de ser una Furia cuando goleó este domingo a Arabia Saudita 4-0 en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, por el grupo H, para brindarle el mejor regalo a su director técnico Luis de la Fuente, quien celebró con esa alegría su cumpleaños 65.

En el día de los padres, los españoles apadrinaron por completo a los árabes y ya tenían el compromiso resuelto alrededor del ecuador de la primera mitad.

Al minuto diez, Lamine Yamal se barrió en la derecha del área chica para capitalizar una subida por la banda izquierda de Mikel Oyarzabal y relajar las tensiones, tras la falta de acierto en el empate a cero contra Cabo Verde.

El delantero de la Real Sociedad cambió su rol de asistente a anotador al 21 pues remató un balón suelto de zurda, luego de un pequeño toque del defensor Aymeric Laporte en el último sector del terreno.

Instantes más tarde, Oyarzabal aprovechó un cabezazo de Dani Olmo para completar su doblete y aún se gastó el lujo de un tiro de tres dedos, con escaso ángulo, fuera del área por la izquierda, que reventó el travesaño.

El autor de la diana ganadora en la Eurocopa de 2024 lleva una racha de 14 tantos y siete asistencias en los 13 desafíos más recientes de su historial con la selección, incluido este, lo cual arroja un promedio impresionante de 1,62 contribuciones directas de gol en ese periodo.

En toda su carrera acumula 27 tantos en 55 duelos, con lo cual superó a Emilio Butragueño e igualó a Fernando Morientes en el séptimo puesto de una clasificación liderada por el legendario David Villa, quien detuvo su conteo en 59.

Después del descanso, redondeó la pizarra un autogol del zaguero Hassan Tambakti, en una infortunada carambola forzada por una buena volea de Marc Cucurella. Ferrán Torres, de cambio, dispuso de dos ocasiones para sellar la manito, pero en una se la alejó demasiado al arquero y en la otra, aunque apuntó correctamente, estaba adelantado.

PORTEROS BELGA E IRANÍ CON LAS CAPAS DE SUPERHÉROES

En un encuentro de la reñida llave G, disputado en el SoFi Stadium de Los Ángeles, los belgas e iraníes pactaron el segundo empate de ambos en el torneo, lo cual los deja con par de unidades en igual cantidad de fechas, obligados a ganar en su siguiente presentación.

Más allá de un tanto de Mehdi Taremi al minuto 27, gracias a un inteligente cobro de tiro libre efectuado por el capitán Ehsan Hajsafi, pero revocado por la posición antirreglamentaria del delantero, ningún balón acarició alguna de las redes y el desafío concluyó 0-0.

Los grandes protagonistas resultaron los guardavallas, tanto el reconocido Thibaut Courtois por los europeos, como el anónimo Alireza Beiranvand, quien se desempeña en su liga local.

El primero le paró un intento aéreo al central Hossein Kan’aani, un remate a boca de jarro al propio Taremi y un bombazo alejado a Saeid Ezatolahi, aunque las oportunidades persas no fueron tantas como podían, sobre todo a partir del minuto 67, cuando expulsaron al defensor belga Nathan Ngoy tras dar un pase corto atrás que lo dejó sin más alternativas que derribar a un rival, enfilado directamente al arco.

Pero la gran figura resultó Alireza, que estuvo sometido a 23 tiros, siete de ellos entre los palos. Para aumentar su heroísmo, recibió una fuerte entrada en el pecho con los tacos de Romelu Lukaku, poco después del silbatazo inicial.

Calló el grito de gol de jugadores como Youri Tielemans y Dodi Lukébakio, aunque su gran víctima fue el lateral Maxim De Cuyper, ante quien realizó un trío de intervenciones, incluida la que considero la más increíble de este Mundial.

Un control milimétrico de Kevin de Bruyne por la izquierda del área, pegado a la línea final, precedió la diagonal de la muerte y, tras un despeje a medias, le quedó la opción al joven europeo. Apareció a menos de un metro de Beiranvand, quien se hallaba en el suelo, pero le frenó el esférico con su mano izquierda, en un estirón tremendo.

Foto: Granma

¿DÓNDE ESTÁ LA GARRA CHARRÚA?

El combinado uruguayo de Marcelo Bielsa fue objeto de críticas antes de llegar a Norteamérica y las ha confirmado todas, al colocarse en una situación muy sensible de cara a continuar en el certamen. Este domingo igualó a dos frente a Cabo Verde en el apartado H, en un desafío con sede en el Hard Rock Stadium de Miami.

Por el otro lado, los africanos continúan viviendo un sueño, pues en su debut en lides del orbe ya suman puntos ante dos campeones planetarios, tras abrazarse con España.

Otra vez implantaron la sorpresa cuando comenzaron delante gracias a un tiro libre raso de Kevin Lenini al 21, con gran complicidad de la barrera sudamericana por su descomposición en el momento del disparo.

Los charrúas estaban completamente perdidos en el terreno, sin fortaleza mental, sin su histórica garra para analizar fríamente la situación y superar la ansiedad.

Sin embargo, la calma llegó al borde del medio tiempo, por un testarazo de palomita de Maxi Araújo que celebró con besos en tres de sus dedos, como el matador Luis Suárez, para dedicarle el tanto a la leyenda sentada en el palco. Faltaba más: en el descuento habilitó a Agustín Canobbio con otro cabezazo para lograr, de primera, la remontada.

Todo parecía encarrilado cuando el defensor Mathías Olivera envío un pase al medio desde la izquierda y lo interceptó Hélio Varela, regateó al arquero Fernando Muslera y concretó el empate definitivo.

Ahora ambas escuadras exhiben dos puntos y los caboverdianos chocarán con los árabes en un partido donde, si existe ganador, este disfrutará de grandes posibilidades de rebasar la fase de grupos. En el otro juego, los uruguayos aparecen obligados a doblegar a España; así de complejas andan las aspiraciones de la Celeste.

Foto: Granma

LA REVANCHA DEL FARAÓN

Mohamed Salah recordará el Mundial de 2018 con mucha amargura, no solo por las tres derrotas de Egipto, sino también debido a la lesión –provocada por Sergio Ramos en la final de la Liga de Campeones– que lo marginó de aportar a su conjunto.

Tras quedar fuera de Catar un cuatrienio después, ahora se encuentra dispuesto, junto a sus compañeros, de lograr una notable revancha. Vinieron de atrás para triunfar 3-1 sobre Nueva Zelanda en el BC Place de Vancouver, por la agrupación G.

Los oceánicos tomaron ventaja con un centro de Tim Payne, la sensación en redes sociales, definido por Finn Surman al cuarto de hora transcurrido.

Sin embargo, próximos al minuto 60, los egipcios igualaron con un cabezazo de Mostafa Ziko, quien quedó solo luego de un servicio espectacular de Mohamed Hany desde la banda diestra.

«El Faraón» Salah estableció la ventaja con un golazo, repetido tantas veces a lo largo de su trayectoria: arrancó en el vértice derecho, se apoyó en un toque rápido de Ziko y envió un zurdazo cruzado incontestable al rinconcito bajo del guardameta.

Por último, el suplente Trezeguet –no la estrella francesa de la Eurocopa del 2000– cabeceó en el primer poste un tiro de esquina elevado desde la izquierda por el alma del plantel y selló el marcador.

Ahora los egipcios lideran el grupo con cuatro puntos y enfrentarán a los iraníes, urgidos de sumar de tres para evitar recurrir a la calculadora e ir por algo más que uno de los mejores terceros puestos, pues los belgas se suponen favoritos sobre Nueva Zelanda, si otra vez no se les atraganta el grito de gol.

Foto: Granma

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *