Durante las celebraciones por la fecha, la diplomática visitó la central provincia de Khammouane, y entre otras actividades dictó la conferencia “Fidel Castro Ruz: Centenario de un legado vivo”.
“Fidel fue, y sigue siendo, el estratega que supo leer los signos de su tiempo y anticipar los desafíos del futuro; el líder que convirtió la resistencia en creación y la adversidad en oportunidad; el hombre que nos enseñó que la soberanía no se mendiga, sino que se defiende con la vida misma”, puntualizó.
En el presente año del centenario del natalicio de Fidel, no solo evocamos su figura histórica, sino que reafirmamos la vigencia de su pensamiento y la fuerza de su ejemplo, añadió en presencia de dirigentes del Partido Popular Revolucionario Lao.
Al referirse al recrudecimiento del bloqueo estadounidense, con el cerco energético y la guerra multidimensional contra la Isla, Viant aseguró que la vigencia del pensamiento del líder revolucionario está expresada en las transformaciones económicas y sociales en curso.
Esos cambios, que abarcan la diversificación de la matriz energética, el impulso a la soberanía alimentaria, la modernización de la gestión económica y el fortalecimiento de la participación popular, son expresión concreta de la continuidad histórica fidelista, remarcó la embajadora en Laos. Es, continuó, la capacidad de reinventarse sin renunciar a los principios; y esa enseñanza se materializa en políticas que buscan garantizar la sostenibilidad del socialismo en condiciones de extrema adversidad.
El pensamiento de Fidel no fue un conjunto de consignas circunstanciales, sino una doctrina de resistencia, dignidad y soberanía que se mantiene vigente en cada batalla que libra Cuba en el presente, subrayó en presencia de Chaleune Yiapahoeur, presidente de la Asociación de Amistad y del Grupo Parlamentario de Amistad Lao-Cuba y otros líderes provinciales.
Al referirse a la situación de adversidad generada por la política de máxima presión norteamericana contra la Revolución, la diplomática aseguró que se trata de enfrentar la crisis no con resignación, sino con acción; no con desesperanza, sino con confianza en la victoria.
“Es la actualización práctica del legado de Fidel, quien nos enseñó que la Revolución debía ser capaz de reinventarse sin perder su esencia”, argumentó.
La estrategia del Partido y del Gobierno cubanos, dijo, es la actualización práctica del legado de Fidel. Es la certeza de que la Revolución puede enfrentar el bloqueo, la crisis energética y la guerra multidimensional con creatividad, unidad y firmeza.
“Es la demostración de que las transformaciones económicas y sociales aprobadas no son concesiones, sino herramientas para garantizar la continuidad del socialismo en condiciones de extrema adversidad”, añadió.
Igualmente, agradeció la solidaridad internacional, reserva estratégica que une las voces del Sur global para denunciar lo que está en juego no solo para Cuba, sino para cualquier país del mundo.
Como parte de la estancia en la provincia de Khammouane la embajadora cubana se reunió con el secretario del Partido y presidente de la Asamblea Provincial, Xaysana Khotphouthoune, quien también participó en la conferencia magistral.
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