Con una trayectoria de más de seis décadas, supo brillar con igual maestría en el drama y la comedia, aunque fue en este último género donde cosechó el cariño más profundo del público, gracias a su naturalidad, su carisma y un oficio impecable que la convirtieron en un referente único, resalta la institución en un comunicado, sin detallar los motivos del deceso.
Su rostro se volvió familiar para varias generaciones de cubanos a través de sus participaciones en telenovelas, programas humorísticos, largometrajes y montajes teatrales.
Integró colectivos escénicos de gran prestigio como Teatro Estudio y El Público, y dejó su huella en numerosas producciones cinematográficas.
Su carrera, marcada por el rigor y la versatilidad, la consolidó como una intérprete indispensable de la escena cubana, destacó el texto.
La noticia ha conmocionado al mundo artístico y al pueblo en general, que hoy le rinde homenaje con muestras espontáneas de cariño y reconocimiento.
La Unión de Escritores y Artistas de Cuba expresó sentidas condolencias a los familiares, amigos y compañeros de la actriz, y se sumó al duelo colectivo.
Con la partida de Paula Alí, desaparece una intérprete imprescindible, pero su obra permanecerá en la memoria afectiva de los cubanos y en la historia de las artes escénicas y audiovisuales del país.
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