
Foto: El Ciudadano
Cuba, uno de los países más envejecidos de América Latina y el Caribe, con un 26,7 % de su población de 60 años y más, registró en el pasado año una relación de dependencia demográfica (RDD) de 733 personas en edades potencialmente dependientes por cada 1 000 habitantes en edad laboral, indicador que evidencia los desafíos que la dinámica poblacional plantea a la sostenibilidad de los sistemas de seguridad social y las políticas de protección social, según datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
La RDD expresa la proporción de personas en edades potencialmente dependientes respecto a la población en edad laboral, de 15 a 59 años. A nivel provincial, Villa Clara presentó la mayor cifra en el indicador, con 792, mientras que Artemisa registró 689.
En el ámbito municipal, Plaza de la Revolución, de La Habana, alcanzó el valor más elevado, con 943, y Antillas el más bajo, con 478.
De acuerdo con la ONEI, esos resultados permiten comprender los desafíos que plantea la dinámica demográfica del país y subrayan la necesidad de avanzar hacia una organización social de los cuidados que reconozca su valor, promueva la corresponsabilidad y evite que esa tarea recaiga de manera desproporcionada sobre las mujeres, quienes históricamente han asumido la labor.
En ese sentido, el Sistema Nacional para el Cuidado Integral de la Vida, constituye el instrumento para organizar, coordinar y articular políticas, programas y acciones relacionadas con los cuidados en Cuba, el cual, para el período 2026-2030, el país aprobó un plan de implementación que busca ampliar la cobertura y calidad de los servicios, fortalecer la formación de cuidadores y consolidar el marco normativo del sistema.
Entre sus componentes, contempla servicios de capacitación y certificación para personas cuidadoras, servicios de respiro, licencias laborales y apoyo a la actividad de cuidados.
Asimismo, prevé modalidades como instituciones de alojamiento, centros de día, servicios en el hogar, atención a distancia, transferencias monetarias y ayudas técnicas.


