Cubanos ante obras en antiguo Cine Payret: «Ni un hotel más»
Cubanos rechazan en redes las obras en el Cine Payret con «Ni un hotel más», mientras GAESA avanza en convertir el emblemático cine habanero en un hotel de lujo.
Las obras visibles este junio en el antiguo Cine Payret, ubicado en la esquina del Paseo del Prado y San José en La Habana, han reavivado el rechazo popular hacia los planes del régimen cubano de convertir el espacio en un hotel de lujo, con cubanos expresando en redes sociales una consigna que resume el hartazgo: «Ni un hotel más».
El edificio lleva más de 15 años cerrado al público tras clausurarse en 2008 por deterioro funcional y falta de mantenimiento, y desde entonces permanece envuelto en andamios sin fecha de reapertura como sala cinematográfica.
Detrás del proyecto está GAESA, el conglomerado empresarial de las Fuerzas Armadas cubanas, que impulsa la construcción del complejo turístico Manzana Payret con la participación de la constructora francesa Bouygues-Bâtiment y una inversión estimada en más de 300 millones de dólares.
El plan contempla un hotel de cinco estrellas con unas 300 habitaciones levantado sobre el espacio donde funcionaba la sala polideportiva Kid Chocolate, en la misma manzana del cine, que ya fue demolida para dar paso al proyecto.
El rechazo ciudadano no es nuevo. En septiembre de 2022, cuando se hizo visible el avance de las obras, cubanos expresaron su indignación en redes sociales con frases como «se cargaron el cine Payret con cartel y todo». En febrero de 2023, una grúa retiró el mítico letrero del cine, gesto que muchos interpretaron como la muerte definitiva del lugar.
La indignación se alimenta también de la contradicción entre la expansión hotelera y la crisis que viven los cubanos: según el ministro de Turismo Manuel Marrero, Cuba ya cuenta con más de 393 hoteles y más de 72,000 habitaciones en instalaciones estatales.
El Payret no es un edificio cualquiera. Fundado por el inmigrante catalán Joaquín Payret en 1877, fue pionero en la transición del teatro al cine en Cuba, llegó a tener 2,000 butacas y fue considerado el cine más grande de La Habana. En 1953 proyectó la primera película en CinemaScope vista en la isla, con una pantalla de 18 metros. En 1958, La Habana tenía más cines que Nueva York, y el Payret era la joya de esa industria cultural.
Sus paredes fueron testigo de figuras como Sarah Bernhardt, Anna Pavlova, Rita Montaner y Rosita Fornés. En su vestíbulo se encontraba la escultura «La Ilusión» y los altorrelieves de las nueve musas griegas, obras de la escultora cubana Rita Longa.
En 2017, medios describieron el interior del edificio como «un amasijo de hierros, escombros, butacas destrozadas y ratas», evidencia del abandono al que el régimen sometió al inmueble durante años.
Cuando la polémica estalló en enero de 2019, el entonces historiador de La Habana Eusebio Leal intentó calmar los ánimos asegurando que «el Payret seguirá siendo un cine para los cubanos» y que el hotel contribuiría a su restauración. Leal falleció en 2020, dejando sin un defensor institucional clave al patrimonio cultural habanero, y las obras del complejo turístico se retomaron en febrero de 2022.
GAESA ya transformó el entorno del Parque Central con el Gran Hotel Manzana Kempinski y el Hotel Packard, consolidando un patrón de expansión hotelera en el centro histórico de La Habana que avanza a costa del patrimonio cultural y en medio de una crisis económica sin precedentes para la población.
«Que un ícono cultural se convierta en un hotel de lujo no es solo una pérdida arquitectónica. Es el olvido de nuestra memoria. Por eso, hablar del Payret no es solo nostalgia: es un acto de resistencia», resumió una publicación viral en redes sociales que refleja el sentir de quienes alguna vez hicieron fila frente a su marquesina.
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