
Una creadora de contenido cubana residente en Malta denunció que las autoridades de la Isla le prohibieron regresar al país durante cinco años después de que permaneciera en el extranjero y no cumpliera con la obligación de retornar impuesta a determinados trabajadores vinculados con embarcaciones.
La joven, conocida en redes sociales por la cuenta “Una Cubana en Malta”, explicó que inicialmente no recibió ninguna notificación directa sobre la medida. Su madre tuvo que acudir a una oficina de Inmigración en Cuba para conocer por qué su hija no podía viajar a la Isla. Según su testimonio, las autoridades entregaron posteriormente un documento donde constaba que estaba “penalizada” durante cinco años.
Su madre tuvo que buscar una explicación
La creadora relató que las autoridades no le comunicaron claramente la causa de la prohibición. Su familia solo conoció los motivos después de realizar gestiones ante las oficinas migratorias cubanas.
De acuerdo con la explicación que habría recibido su madre, la sanción estuvo relacionada con el incumplimiento de las obligaciones establecidas para quienes trabajan en barcos o cruceros.
“Cuando trabajas en un barco eres una persona importante para Cuba. Hay que regresar”, expresó la joven al resumir la justificación ofrecida por las autoridades. La cubana afirmó que le aplicaron una prohibición de cinco años, una medida que consideró el castigo mínimo dentro de este tipo de casos.
“Conozco médicos castigados durante ocho años”
Durante su relato, la creadora aseguró conocer a médicos cubanos que permanecieron hasta ocho años sin poder regresar a su país después de abandonar contratos o misiones estatales.
También mencionó casos de personas que, según dijo, recibieron prohibiciones indefinidas. Para explicar el alcance de estas restricciones, recordó a Celia Cruz, quien murió en 2003 sin que el régimen le permitiera regresar a Cuba.
Al no poder entrar a la Isla, la protagonista tuvo que volver a Malta y esperar cinco años antes de recuperar la posibilidad de viajar a su país, según contó en el video divulgado en redes y reproducido por la revista feminista Alas Tensas.
No se ha difundido públicamente una copia del documento entregado a su madre ni existe, hasta el momento, una respuesta de las autoridades cubanas sobre este caso particular.
El control migratorio utilizado como castigo
Las restricciones de entrada y salida han sido durante décadas una de las herramientas utilizadas por el régimen cubano contra profesionales, deportistas, artistas y trabajadores considerados esenciales para el Estado.
Aunque algunas de estas prohibiciones fueron modificadas con el paso de los años, organizaciones de derechos humanos han documentado históricamente las limitaciones impuestas a ciudadanos que salieron del país sin autorización o incumplieron obligaciones estatales. Human Rights Watch señaló que Cuba llegó a establecer prohibiciones de cinco años para quienes abandonaban el territorio sin permiso.
El caso relatado por la creadora habría ocurrido bajo disposiciones anteriores. En mayo de 2026, Cuba publicó la Ley 171 de Migración, que eliminó el límite general de 24 meses de permanencia en el extranjero, pero mantuvo amplias facultades oficiales para restringir la entrada o salida por razones de seguridad, orden interior o “interés público”.
El artículo 98.1 de la nueva legislación permite limitar la entrada de ciudadanos cubanos bajo conceptos que pueden tener una interpretación considerablemente amplia, según el análisis de IPS Cuba.
El testimonio vuelve a poner el foco sobre una política especialmente dolorosa: impedir que una persona regrese al país donde nació y donde permanece su familia como consecuencia de una decisión laboral o migratoria.







