Cubalex denuncia muerte de dos reclusos en prisión de Guantánamo

La organización cubana de derechos humanos Cubalex denunció este miércoles el fallecimiento de dos reclusos bajo custodia estatal en la Prisión Provincial de Guantánamo durante el mes de junio de 2026, en lo que la organización describe como parte de un patrón sistemático de negligencia e violencia institucional en las cárceles cubanas.
Según la alerta publicada por Cubalex, el primero de los casos corresponde a Lensy Vidal Poll, conocido como «Pancho», quien murió el 24 de junio como consecuencia de desnutrición.
Días antes de su muerte, las autoridades lo habían trasladado a un área donde supuestamente recibiría una dieta reforzada por su delicada condición de salud. Sin embargo, la población penal no tuvo conocimiento de lo ocurrido hasta tres días después, y las circunstancias exactas del fallecimiento siguen sin esclarecerse.
El segundo caso es el de un recluso identificado únicamente como Yuniel, cuyos apellidos se desconocen, quien se quitó la vida el 4 de junio dentro del penal en un contexto de violencia vinculada a deudas entre internos.
Tras su muerte, las autoridades penitenciarias trasladaron a otras prisiones a los reclusos involucrados en los hechos.
Cubalex enmarca ambas muertes dentro de un patrón más amplio que la organización ha documentado de forma sistemática. «Alertamos que estas muertes forman parte de un patrón de negligencia y violencia institucional en las cárceles cubanas», señaló la organización en su comunicado.
La Prisión Provincial de Guantánamo acumula una serie de muertes documentadas en los meses previos. En mayo de 2026, Cubalex ya había denunciado la muerte de dos presos en Guantánamo: Ermis Bombu Moreira, de 52 años, fallecido por inanición tras un coma metabólico por falta de alimentación, y Alfredo Poll Imber, de 50 años, muerto por tuberculosis mientras cumplía una condena de 11 años.
En octubre de 2025, también se reportó la muerte de Serguey Marrero Faure en ese mismo penal, atribuida a la falta de tratamiento de un trombo diagnosticado.
Entre los antecedentes citados por la organización figura el caso de Leudis Ramos Mejías, de 31 años, quien se quitó la vida en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, en 2025.
Según la denuncia, atravesaba un cuadro de depresión por una deuda dentro del penal y temía represalias de los grupos de control de su destacamento; solicitó traslado y medidas de protección, pero las autoridades ignoraron su petición.
El aumento alarmante de muertes bajo custodia penal en Cuba se refleja en las cifras del propio monitoreo de Cubalex: la organización documentó 39 muertes durante todo 2025 y, al momento de publicar esta alerta, ya contabilizaba 30 fallecimientos en lo que va de 2026.
La organización advierte que las condiciones inhumanas de reclusión —desnutrición, violencia entre internos, ausencia de atención médica y psicológica, y falta de medidas de protección— elevan el riesgo para la vida de la población penal, y exige al Estado cubano que investigue de manera independiente, imparcial y efectiva cada muerte ocurrida en prisión.
«El Estado cubano es responsable de proteger la vida, la integridad y la dignidad de todas las personas bajo su custodia. Tiene la obligación de prevenir situaciones de riesgo, garantizar atención médica y psicológica adecuada, protegerlas frente a la violencia y otras amenazas, e investigar de manera independiente, imparcial y efectiva toda muerte ocurrida en prisión», concluye el comunicado de Cubalex.
Vídeos relacionados:
Archivado en:







