La viceministra de Cultura de Cuba, Lizette Martínez Luzardo, culminó su participación en el XII Foro Internacional de Culturas Unidas de San Petersburgo con la firma de un protocolo bilateral destinado a fortalecer la cooperación cultural y deportiva entre Cuba y Rusia.
El documento fue suscrito junto con su homólogo ruso, Andréi Málishev, en el edificio del Estado Mayor del Museo Estatal del Hermitage. El acuerdo corresponde a la sexta sesión del grupo de trabajo para la cultura y el deporte de la Comisión Intergubernamental entre ambos países.
Entre los resultados más recientes, Martínez Luzardo destacó la presentación del Ballet Nacional de Cuba en el Teatro Mariinsky, el pasado 24 de septiembre. La compañía, dirigida por Viengsay Valdés, debutó en ese histórico escenario con Giselle, en la versión coreográfica de Alicia Alonso, y continuará su gira por Rusia con funciones en el Bolshói, Pushkin, Nizhni Nóvgorod y Samara.
El protocolo contempla además intercambios en el arte circense, proyecciones cinematográficas mutuas y la transferencia de archivos fílmicos entre el Gosfilmofond de Rusia y el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). También incluye proyectos conjuntos de animación con el estudio Soyuzmultfilm, colaboraciones entre el Museo Ruso y el Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba, así como la continuidad de la formación de estudiantes cubanos en instituciones artísticas rusas.
En el ámbito deportivo, la viceministra cubana precisó que ambas naciones prevén desarrollar acciones conjuntas y fortalecer la industria cultural y deportiva. La agenda futura incluye ampliar las becas en instituciones como el Conservatorio de Moscú, promover coproducciones cinematográficas, publicar obras de autores de ambos países, organizar exposiciones de artistas visuales e impulsar intercambios juveniles.
Los mencionados vínculos se suman a experiencias como la participación de estudiantes cubanos en foros y concursos internacionales de ballet, la presencia de Rusia como País Invitado de Honor en la 34 Feria del Libro de La Habana y la formación de jóvenes cubanos en la Universidad Estatal de San Petersburgo.


