La distinción fue impuesta por el embajador de Cuba en Colombia, Carlos de Céspedes, quien resaltó en el diplomático su profundo respeto hacia la Revolución Cubana y su promoción activa de proyectos de cooperación bilateral.
A Noé, quien se desempeñó como embajador en La Habana durante el gobierno del presidente Gustavo Petro (2022-2026), también se le reconoce por su impulso a las relaciones de colaboración entre instituciones, el fomento y desarrollo de los vínculos económicos comerciales y el estímulo de los intercambios culturales.
La resolución presidencial exaltó además su gestión para la concreción de importantes donativos oficiales de su país a Cuba ante situaciones de desastre, y su contribución al desarrollo de las relaciones bilaterales, la cooperación en el ámbito de las becas médicas y la coincidencia en temas de la agenda multilateral.
El embajador colombiano expresó que recibe la distinción como “un altísimo honor en lo personal y como un testimonio vivo de los profundos lazos históricos, culturales y de hermandad que unen de manera indisoluble a los dos pueblos”.
Recordó que cuando asumió la responsabilidad de representar a su patria ante el pueblo “digno y generoso” de Cuba, llevaba un profundo agradecimiento por la ayuda de la isla en el tema de la paz y llegó con la intención de transmitir ese sentimiento.
También manifestó que en el país antillano encontró siempre una puerta abierta por parte de las instituciones, “una disposición franca y un deseo genuino de tender puentes”.
“Cuba nos acogió no solo con la calidez invariable de su gente sino con una solidaridad concreta en momentos determinantes para el presente y el futuro de nuestra región”, expresó.
Enfatizó además que ningún cambio coyuntural borrará las raíces compartidas, el afecto mutuo y los lazos de fraternidad que la historia tejió entre colombianos y cubanos.
Aprovechó para agradecer al equipo de la Embajada de Colombia en la Habana y a las autoridades y funcionarios del gobierno cubano, a los que reconoció por su “profesionalidad, rigor y disposición al diálogo”.
“Cuba se lleva en el corazón. La dignidad, la resiliencia y el talento de este pueblo son lecciones de vida que acompañan para siempre a quien tiene la fortuna de vivir entre ustedes”, afirmó.
El decreto presidencial mediante el cual se le confirió la distinción, y que hoy se le entregó, fue aprobado en la capital cubana el pasado 3 de agosto.
Cuba confiere la Medalla de la Amistad a ciudadanos extranjeros, activistas, diplomáticos y personalidades que destacan por su trayectoria de solidaridad incondicional con la Revolución, su apoyo a la soberanía de la isla y su contribución al fortalecimiento de las relaciones de amistad, cooperación, paz y hermandad entre los pueblos.
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