Durante el 41 período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que sesiona en República Dominicana, la funcionaria agradeció el análisis sobre IA, digitalización y desarrollo productivo, temas que consideró esenciales para modernizar las economías y construir modelos de desarrollo más resilientes y competitivos.
Explicó que la economía digital y la IA forman parte de los ejes de las transformaciones económicas y sociales previstas en la política macroeconómica cubana, actualmente en implementación.
Recordó que el país cuenta desde hace más de 20 años con una Universidad de Ciencias Informáticas, donde se han graduado miles de jóvenes.
Entre las acciones en marcha mencionó la creación de un nodo tecnológico nacional de software, hardware e inteligencia artificial como plataforma articuladora, el establecimiento de un marco obligatorio de interoperabilidad y gobernanza de datos, y la promoción de inversión extranjera para ampliar las capacidades de los centros de datos.
Rivas Saavedra reconoció que Cuba todavía debe avanzar más en la informatización de los servicios públicos, las plataformas de gobierno electrónico y la ampliación del acceso a servicios digitales.
También destacó los proyectos de IA en sectores como la salud y la biotecnología, así como la labor de universidades y centros de investigación en la formación de profesionales.
La viceministra afirmó que estos esfuerzos se ven afectados por las medidas coercitivas unilaterales y las órdenes ejecutivas de 2026 impuestas por el Gobierno de Estados Unidos, que, señaló, restringen el acceso a tecnologías digitales, equipamiento industrial y componentes necesarios para la transición energética y la modernización productiva.
Agregó que esas disposiciones también distorsionan el comercio regional, encarecen las operaciones y generan incertidumbre para empresas y gobiernos interesados en cooperar en el sector.
La funcionaria subrayó que la soberanía digital requiere coordinación, intercambio de conocimientos y proyectos conjuntos, mientras que la soberanía tecnológica implica desarrollar capacidades propias, proteger infraestructuras críticas, promover la innovación local y garantizar que las decisiones de desarrollo respondan a las prioridades nacionales y no a presiones externas.
América Latina y el Caribe cuentan con talento, instituciones y experiencias valiosas que deben articularse mediante la colaboración, el financiamiento adecuado y políticas públicas coordinadas, sostuvo.
Por último, reafirmó el compromiso de su país con la transformación digital, la cooperación regional y el fortalecimiento de capacidades para avanzar hacia un modelo de desarrollo más innovador, inclusivo y soberano.
rc/mpv

