Cuba depende cada vez más de Estados Unidos para sobrevivir – Uypress.net
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Cuba depende cada vez más de Estados Unidos para sobrevivir – Uypress.net

Cuba depende cada vez más de Estados Unidos para sobrevivir

24.10.2026

LA HABANA (Uypress)- Pese al endurecimiento de las sanciones de Washington, las compras cubanas de alimentos, combustibles y otros productos estadounidenses alcanzan niveles récord.

 

Cuba atraviesa una transformación económica que encierra una profunda paradoja: mientras Estados Unidos endurece las sanciones contra el gobierno de Miguel Díaz-Canel, la isla depende cada vez más de las importaciones estadounidenses para abastecerse de alimentos, combustibles y productos esenciales.

Las compras cubanas a Estados Unidos superaron los 875 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, una cifra superior a la registrada durante todo 2025 y la más elevada desde 1992, según datos de la Oficina del Censo estadounidense.

El crecimiento del intercambio comercial ocurre en medio de una de las crisis económicas más graves de las últimas décadas, caracterizada por prolongados apagones, escasez de alimentos y medicamentos, dificultades productivas y una fuerte emigración.

Una dependencia que crece bajo las sanciones

La situación presenta una contradicción evidente. Washington mantiene el embargo económico contra Cuba y ha reforzado las restricciones financieras y energéticas, pero simultáneamente permite determinadas exportaciones destinadas principalmente al sector privado de la isla.

Estas operaciones incluyen alimentos, combustibles, vehículos, paneles solares, electrodomésticos y otros bienes de consumo. Según datos analizados por economistas cubanos, las exportaciones estadounidenses aumentaron más de un 60% durante los primeros siete meses de 2026 respecto del mismo período del año anterior.

El combustible adquirió especial importancia después de las restricciones que afectaron el suministro petrolero procedente de Venezuela, históricamente uno de los principales aliados energéticos de La Habana. En julio, Estados Unidos exportó a Cuba 3,2 millones de barriles de productos petrolíferos, el mayor volumen mensual registrado por la Administración de Información Energética estadounidense.

El sector privado gana protagonismo

La expansión comercial está vinculada al crecimiento de las pequeñas y medianas empresas privadas autorizadas en Cuba desde 2021. Estos emprendimientos comenzaron a desempeñar un papel cada vez mayor en la importación y distribución de alimentos, combustibles y artículos de consumo.

La política estadounidense permite determinadas operaciones comerciales con empresas privadas cubanas, mientras mantiene fuertes restricciones sobre las entidades estatales. El resultado es una transformación progresiva de los mecanismos de abastecimiento.

Actividades que anteriormente dependían casi exclusivamente de empresas públicas están siendo asumidas parcialmente por importadores y distribuidores privados.

Sin embargo, esta apertura no significa que la población pueda acceder fácilmente a los productos. Los precios, frecuentemente vinculados al dólar, resultan inaccesibles para numerosos trabajadores y jubilados que reciben sus ingresos en pesos cubanos.

Washington gana influencia económica

El economista cubano Ricardo Torres, investigador de American University, advirtió que el incremento de las importaciones otorga a Estados Unidos una mayor capacidad de influencia sobre la economía cubana. La dependencia resulta especialmente delicada en sectores estratégicos como la energía y la alimentación.

Por su parte, el economista Daniel Torralbas señaló que el mercado estadounidense se está convirtiendo en un proveedor fundamental para la isla.

Ambos coinciden en que las compras permiten aliviar parcialmente el desabastecimiento, pero no resuelven los problemas estructurales de la economía. La estrategia de Washington parece orientada a fortalecer los vínculos con el sector privado y reducir la capacidad del Estado cubano para controlar el abastecimiento interno.

No obstante, la infraestructura energética y buena parte de las redes de distribución continúan bajo control estatal, lo que dificulta establecer una separación absoluta entre ambos sectores.

El bloqueo y las dificultades internas

El gobierno cubano atribuye buena parte de sus dificultades económicas al embargo estadounidense, cuya continuidad ha sido cuestionada reiteradamente por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Las restricciones financieras, comerciales y energéticas afectan las posibilidades de inversión, financiamiento y acceso a mercados internacionales.

Pero los problemas de Cuba también incluyen baja productividad, insuficiente inversión, deterioro de la infraestructura y dificultades del modelo de gestión económica.

La expansión del comercio con Estados Unidos no ha logrado revertir los apagones prolongados ni la escasez que afecta cotidianamente a la población.

Una paradoja política y económica

Durante décadas, la dirigencia cubana defendió la independencia económica respecto de Estados Unidos como uno de los principios centrales de la Revolución. Sin embargo, la combinación de crisis interna, pérdida de proveedores tradicionales y crecimiento del sector privado está modificando esa relación.

La paradoja es que el endurecimiento de las sanciones estadounidenses, lejos de eliminar los vínculos económicos entre ambos países, está contribuyendo a configurar una nueva dependencia de Cuba respecto de Washington.

El interrogante es si este proceso permitirá aliviar las necesidades de la población o terminará consolidando una relación económica cada vez más desigual, en la que Estados Unidos disponga de una influencia decisiva sobre el abastecimiento de la isla.

Economía
2026-10-24T11:31:00
2026-10-24T11:31:00

UyPress – Agencia Uruguaya de Noticias

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