La delegación de México alzó su voz ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para poner en el centro del debate el impacto mortal del bloqueo económico que Estados Unidos (EE.UU.) mantiene sobre Cuba desde hace más de seis décadas.
El embajador Héctor Vasconcelos denunció que este cerco unilateral «comienza a medirse en vidas», al provocar muertes evitables por la falta de acceso a medicamentos y tratamientos críticos para la población de la isla. Con un discurso que entrelazó la historia y la urgencia humanitaria, el diplomático mexicano exigió el fin inmediato de unas sanciones que, advirtió, vulneran los principios más elementales del derecho internacional.
En su intervención ante el pleno de la Asamblea General, Vasconcelos recordó la postura histórica de su país, que durante los años sesenta se opuso a la expulsión de Cuba de la Organización de Estados Americanos (OEA) por considerarla una intromisión inaceptable en asuntos internos.
«Defendimos entonces lo que defendemos hoy, que corresponde al pueblo cubano y solamente a él decidir su destino libre de presiones y de imposiciones externas«, enfatizó, según consignó La Jornada.. Este posicionamiento, subrayó, no es circunstancial sino una convicción profunda que lleva a México a refrendar su «histórica y consistente posición en contra del embargo económico, comercial y financiero».
El diplomático mexicano califico las medidas punitivas aplicadas por Washington como contrarias a la convivencia pacífica y al orden multilateral, que debe basarse en la igualdad jurídica de todos los Estados. Sostuvo que el ejercicio pleno de la soberanía cubana exige el levantamiento inmediato de las sanciones, ya que estas no solo violan el derecho internacional, sino que obstaculizan cualquier posibilidad de desarrollo normal para la nación caribeña.
Niños mueren en Cuba porque los médicos carecen de insumos
En este punto, Vasconcelos se refirió el impacto directo de las restricciones en los sectores más vulnerables de la isla y planteó que las afectaciones del bloqueo ya no se miden en variables financieras, sino en la pérdida de vidas humanas.
«Cuando las medidas unilaterales impiden el acceso oportuno a medicamentos, retrasan miles de cirugías o limitan la llegada de asistencia humanitaria, el impacto deja de medirse en simples cifras y comienza a medirse en vidas«, sentenció.
En su denuncia, puso el foco en la infancia, al alertar que «niños y niñas mueren porque los médicos carecen de acceso a suministros médicos», lo que ha traído como consecuencia que se duplique la tasa de mortalidad infantil y se registre un descenso en la supervivencia del cáncer infantil.
La postura mexicana ante la ONU incluyó un llamado a que Washington retire a Cuba de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo. Vasconcelos explicó que esta designación multiplica las dificultades para las transacciones financieras y el comercio internacional, ahondando el aislamiento que ya genera el bloqueo.
Ante la Asamblea General, ratificó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum mantendrá su política de solidaridad con LA Habana, mediante el envío continuo de alimentos, enseres e insumos fundamentales para aliviar la crisis humanitaria.
Finalmente, el diplomático recordó que la instancia de Naciones Unidas se ha pronunciado en 33 ocasiones contra este embargo, una muestra del rechazo mayoritario de la comunidad internacional. Instó a los Estados miembros a fomentar el entendimiento y la cooperación para que Cuba tenga la posibilidad de integrarse plenamente y sin restricciones a la comunidad internacional.
