Carlos Fernández de Cossío acusa a EE.UU. de atraer a los cubanos y después deportarlos

El vicecanciller cubano Carlos Fernández de Cossío acusó este martes al Gobierno de Estados Unidos de haber alentado la emigración de cubanos, incluso mediante vías legales, para después deportarlos a terceros países, separarlos de sus familias y dejarlos sin medios de subsistencia.
En una publicación en Facebook, el funcionario responsabilizó directamente a las autoridades estadounidenses de la situación migratoria de numerosos cubanos y sostuvo que muchos de ellos terminaron en condición irregular debido a cambios en las políticas de Washington, no por sus propias acciones.
«El gobierno de EEUU, en su campaña de deportaciones, ha expulsado de ese país hacia terceros países a decenas de cubanos. Decenas de éstos terminan en otros continentes, separados de sus respectivas familias y carentes de medios de sustento, además de perder hogar, bienes y modo de vida», escribió.
Fernández de Cossío denunció también que a otros migrantes cubanos Estados Unidos «los encarcela indefinidamente sin cargos concretos y los deja a ellos y sus respectivas familias en agonizante incertidumbre».
«No tuvieron que tumbar un muro o brincar una cerca»
El vicecanciller centró buena parte de su mensaje en cuestionar la responsabilidad que se atribuye a los propios migrantes por su situación legal.
«Son personas que, en su mayoría, ingresaron a EE.UU. empujados por los efectos de la guerra económica estadounidense contra Cuba, su país de origen, y atraídos por políticas migratorias que los invitaban a emigrar tanto regular como irregularmente», afirmó.
Con esa declaración, Fernández de Cossío volvió a presentar las sanciones estadounidenses como una de las principales causas de la emigración cubana, sin abordar en su publicación el impacto de las políticas económicas internas del Gobierno de La Habana.
El funcionario insistió en que numerosos cubanos llegaron a territorio estadounidense con documentación expedida por las propias autoridades de ese país.
«Entraron muchos de ellos a EE.UU. legalmente, con documentos oficiales del gobierno de EE.UU. entregados en Cuba, en un tercer país o en la frontera terrestre. No tuvieron que tumbar un muro o brincar una cerca», subrayó.
A continuación, defendió que los migrantes no deberían cargar con las consecuencias de las modificaciones posteriores de las normas migratorias.
«Su estatus legalmente indefinido en ese país se debe a cambios de política gubernamental, no es culpa de ellos, ni se debe generalmente a acciones llevadas a cabo por ellos», aseguró.
Y remató su argumento con una acusación directa: «Su presencia allí y su estatus ilegal o irregular es fruto de las acciones de las autoridades y conductas oficiales».
Sus afirmaciones coinciden con las consecuencias de la cancelación del programa de parole humanitario CHNV, establecido durante la administración de Joe Biden para ciudadanos de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela.
El mecanismo permitió la entrada temporal de cientos de miles de personas con patrocinadores en Estados Unidos, pero su terminación bajo la administración de Donald Trump dejó a numerosos beneficiarios ante la necesidad de obtener otra base legal para permanecer en el país.
No obstante, los cubanos afectados por las deportaciones a terceros países tienen trayectorias migratorias diversas y no todos ingresaron mediante ese programa.
«¿Qué podría esperarse de su actitud frente al pueblo cubano?»
En la parte final de su publicación, Fernández de Cossío pasó de cuestionar la política migratoria estadounidense a lanzar una advertencia sobre las intenciones de Washington hacia Cuba.
«¿Si así trata el gobierno estadounidense a los cubanos que dice representar, a los que invitó a emigrar, por cuyo bienestar dice preocuparse y cuyos intereses dice defender, qué podría esperarse de su actitud frente al pueblo cubano si alcanzara materializar la criminal ambición de apoderarse de Cuba?», preguntó.
El vicecanciller vinculó así el trato a los migrantes con una supuesta intención estadounidense de apoderarse de la isla, una acusación que no acompañó de pruebas en su publicación.

En el último fragmento de su mensaje hizo una exhortación a revisar los antecedentes de las intervenciones estadounidenses en otros países.
«La historia es rica en enseñanzas. Estúdiese la experiencia de países que han sufrido agresión militar, golpes de Estado y dominación por parte de EE.UU. Sin mencionarlos, dejan lecciones muy elocuentes que ayudan a meditar», concluyó.
Deportaciones a terceros países y separación familiar
Las críticas de Fernández de Cossío se producen mientras organizaciones de derechos humanos cuestionan el traslado de migrantes a países con los que no mantienen vínculos personales ni familiares.
Un informe de Human Rights Watch publicado en mayo de 2026 documentó deportaciones de ciudadanos cubanos y de otras nacionalidades desde Estados Unidos hacia México, así como los riesgos de protección y las dificultades que enfrentaron algunos de los afectados.
La organización también ha señalado que la negativa de las autoridades cubanas a aceptar la repatriación de determinados ciudadanos ha contribuido a que algunos terminen deportados a terceros países.
Los traslados han alcanzado asimismo destinos mucho más lejanos.
El 22 de octubre, al menos 69 cubanos llegaron a Bangui, capital de República Centroafricana, en un vuelo procedente de Estados Unidos.
Varios de los deportados denunciaron haber viajado esposados y con camisas de fuerza, sin conocer previamente su destino.
Las declaraciones llegan apenas dos días después de que el propio Fernández de Cossío reconociera en una entrevista con 60 Minutes, de CBS News, que el Gobierno cubano tiene «mucha responsabilidad» en la crisis que atraviesa la isla.
En aquella entrevista, al preguntársele cómo imaginaba una salida al enfrentamiento entre La Habana y Washington, respondió: «Con un cambio de actitud de Estados Unidos».
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declinó participar en el programa, pero su oficina respondió mediante un portavoz que el Gobierno cubano sigue culpando a Estados Unidos de sus propios problemas y lo acusó de mantener recursos financieros en el exterior en lugar de destinarlos a las necesidades de la población.
Las deportaciones de cubanos a terceros países y las políticas migratorias de EE.UU. siguen generando debate. Mantente informado en nuestra sección de Inmigración en EE.UU.
Vídeos relacionados:
Archivado en:








