Foto: Vladimir Molina Espada (FotosPL)
Al intervenir en el séptimo período ordinario de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), en su X Legislatura, el ministro de Relaciones Exteriores denunció que Washington ha decidido quebrantar y destruir el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas, imponiendo su voluntad mediante la intimidación, la coerción y el uso de medidas unilaterales, incluidas sanciones y aranceles punitivos.
El diplomático señaló que Estados Unidos ha recurrido a la agresión militar, a guerras sin justificación, al bombardeo de poblaciones civiles, al secuestro de un jefe de Estado en ejercicio, al asesinato político, al terrorismo de Estado, al cambio de régimen y a la guerra cognitiva o no convencional.
Mencionó además el resurgimiento del fantasma del macartismo en ese país y condenó la reciente cumbre convocada en Estados Unidos para perseguir lo que denominaron “terrorismo de extrema izquierda”.
Asimismo, rechazó el informe del Departamento de Estado sobre Cuba, al que calificó de superficial, mendaz e inconsistente, y que intenta presentar a la nación caribeña como una amenaza para Estados Unidos.
Según el canciller, dicho documento busca criminalizar las expresiones de solidaridad con Cuba que se manifiestan en diversos sectores de la sociedad estadounidense.
«Pretende condenar y criminalizar la simpatía de la Revolución Cubana por las causas de justicia, los derechos civiles contra el racismo, el sionismo, la guerra y la opresión. Cuestiona nuestro derecho a defendernos de la agresión imperialista”, afirmó.
El ministro aseguró que, bajo una conducta agresiva y amenazante, la mayor potencia militar y económica del planeta limita la soberanía de numerosos Estados en sus asuntos internos y en sus relaciones internacionales.
Esa realidad, reflexionó, ha permitido al gobierno estadounidense intensificar la guerra económica contra Cuba, endurecer el cerco energético, obstaculizar la interacción comercial con otros países y avanzar en el intento de aislarla de la economía internacional.
No obstante, Rodríguez destacó que el pueblo cubano mantiene amplias y profundas relaciones en todo el mundo, basadas en la amistad, la cooperación y el respeto. Como ejemplo del respaldo internacional, citó la votación de 136 contra 9 en la Asamblea General de la ONU, el pasado 7 de julio, frente al intento estadounidense de impedir un debate sobre el cerco económico.
El canciller recalcó que el pueblo cubano es consciente de que el bloqueo y el cerco energético constituyen la principal causa de las dificultades actuales.
Finalmente, subrayó que el apetito agresivo de los sectores anticubanos en Estados Unidos no parece tener límites, y que precisamente esos grupos celebran el sufrimiento de una madre que pierde a su hijo por falta de insumos médicos.
Reiteró que Cuba no representa una amenaza para Estados Unidos, ni desea ser su adversario o enemigo.
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