Camagüey, 26 oct.- Camagüey avanza en la transformación del sector agrícola mediante una estrategia que sitúa la salud y el bienestar animal en el centro de la producción pecuaria.
En una provincia con amplia tradición ganadera, autoridades y productores reconocen que proteger los rebaños resulta esencial para sostener las producciones de leche y carne, preservar la salud humana y fortalecer la soberanía alimentaria.
Este propósito se respalda en un marco normativo actualizado, encargado de ordenar y proteger la actividad ganadera. La aplicación del Decreto-Ley 31 de Bienestar Animal, junto con otras regulaciones, ha permitido establecer mecanismos para recibir denuncias, dar seguimiento a los infractores y adoptar medidas legales frente al maltrato o la tenencia inadecuada.
La relación entre la sanidad animal y el bienestar de la población se expresa, además, en la labor cotidiana de los servicios veterinarios. La prevención, vigilancia, identificación y control de enfermedades en la masa ganadera trascienden el ámbito productivo, pues la detección temprana de zoonosis contribuye a evitar la transmisión de padecimientos a las personas y protege a las comunidades.
Las transformaciones del sector también incluyen la incorporación de tecnologías modernas de manejo, el mejoramiento genético y la capacitación de los productores.
Este entramado técnico y legal reconoce el bienestar animal como un principio esencial, producir más y con mayor calidad, sin descuidar las condiciones físicas, sanitarias y ambientales de los ejemplares.
La experiencia de Camagüey demuestra que la relación entre las personas y la producción pecuaria debe sustentarse en bases legales, científicas y éticas cada vez más sólidas. (Maykel Torres La Rosa/Radio Cadena Agramonte) (Foto: Tomada de Internet)

