En el texto, titulado “No a la invasión criminal y al bloqueo genocida”, al cual tuvo acceso Prensa Latina, se recuerda que este martes y miércoles la Asamblea General de la ONU examinará el proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba.
Resoluciones similares se han aprobado cada año durante un tercio de siglo. Solo han votado en contra Estados Unidos en compañía de Israel y un puñado de despreciables títeres, refiere el documento.
Sin embargo, Washington ignora la voluntad de la mayoría absoluta de la comunidad mundial al continuar y hasta endurecer su curso anticubano.
El bloqueo económico de un Estado entero, en particular si se impone a terceros países, no es sino un acto de guerra y, en el caso de un pequeño pueblo, un acto de genocidio, es decir, un crimen de lesa humanidad y un crimen contra la paz, apunta la condena de los amigos de la solidaridad.
Igualmente el comunicado refiere que bajo una carga sin precedentes, el pequeño país se ha mantenido con dignidad durante dos tercios de un siglo, encontrando la fuerza para enviar médicos y maestros, y ayudar a docenas de países.
«Si Cuba fuera un Estado fallido como dice Trump, no tendría que ser asfixiada con un bloqueo que ha causado al país daños por valor de ocho mil millones de dólares, solo desde marzo de 2025 hasta febrero de 2026. Nosotros, los participantes del movimiento ruso e internacional de solidaridad con los pueblos de América Latina, rechazamos categóricamente el régimen de «estado de emergencia nacional» impuesto por Trump bajo el pretexto de una «amenaza extraordinaria e inusual» que Cuba supuestamente representa para la «seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos», añade el texto.
También, el documento condena enérgicamente los decretos ejecutivos de Trump que endurecen el bloqueo contra Cuba, y recurre al bloqueo de combustible, amenazando a los socios de Cuba con aranceles adicionales sobre sus productos y hasta con violencia armada.
Con estas amenazas, las empresas de terceros países se ven obligadas a cerrar sus operaciones en Cuba. Por la misma causa, las compañías de fletes retrasan la entrega de cargas humanitarios al pueblo cubano.
La interrupción de suministro de combustible y la obstrucción de la asistencia humanitaria han condenado al sufrimiento y la muerte a muchos civiles, especialmente a los niños, los ancianos y los enfermos. Incluso en tiempos de guerra, esos actos constituirían un crimen de lesa humanidad.
Finalmente el comunicado reitera el llamamiento a los dirigentes de Rusia para que presten a Cuba, país amigo, toda la asistencia necesaria para poner fin al bloqueo de combustible.
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