El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, participó en el Diálogo Ministerial de la XXX Cumbre Iberoamericana con Observadores Asociados y Consultivos, un espacio que por primera vez reúne a ministros de países observadores en el marco de la cita cimera que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre. En su intervención, el canciller agradeció la organización del encuentro y lo calificó como parte de los esfuerzos para afianzar la cooperación entre la Conferencia Iberoamericana y sus socios extrarregionales.
Participé en el Diálogo Ministerial de la XXX Cumbre Iberoamericana con Observadores Asociados y Consultivos.
Agradecimos la organización de este encuentro, como parte de los esfuerzos para afianzar la cooperación entre la Conferencia y socios extra regionales. Reafirmé la disposición de Cuba a participar activamente, con su experiencia y conocimiento, en proyectos de cooperación y espacios de intercambio dirigidos al beneficio de nuestros pueblos.
Denuncié que el gobierno estadounidense impone un castigo colectivo contra el pueblo cubano, reforzado a niveles sin precedentes, bajo un cerco energético que equivale a un bloqueo naval, y aplica o amenaza con aplicar sanciones secundarias a individuos o entidades que mantengan, legítima y soberanamente, relaciones económico-comerciales con Cuba.
#CubaNoEsUnaAmenaza El Bloqueo Sí.
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) November 3, 2026
Según dio a conocer en su cuenta de X, Rodríguez Parrilla reafirmó la disposición de Cuba a participar activamente, con su experiencia y conocimiento, en proyectos de cooperación y espacios de intercambio dirigidos al beneficio de los pueblos. La Conferencia Iberoamericana, que agrupa a veintidós países de América Latina y la Península Ibérica, cuenta actualmente con doce Estados Observadores Asociados —entre ellos Alemania, Francia, Italia y Marruecos— y una veintena de organismos internacionales como Observadores Consultivos.
En su denuncia, el canciller cubano afirmó que el gobierno estadounidense impone un castigo colectivo contra el pueblo cubano, reforzado a niveles sin precedentes, bajo un cerco energético que «equivale a un bloqueo naval». Asimismo, alertó sobre la aplicación o amenaza de sanciones secundarias a individuos o entidades que mantengan relaciones económico-comerciales legítimas y soberanas con Cuba, una práctica de carácter extraterritorial que ya había denunciado previamente en reuniones de cancilleres iberoamericanos .
La participación de Cuba en este diálogo ministerial se produce en un contexto de recrudecimiento de las medidas coercitivas estadounidenses, un ataque contra las prerrogativas soberanas de los Estados . El canciller cubano ha expresado en reiteradas ocasiones la confianza de su país en que la Cumbre de Madrid se desarrolle como un espacio inclusivo, que tenga en cuenta los intereses de todos y las posiciones de consenso histórico de la Comunidad Iberoamericana.
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