El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó este viernes que tres ministros viajen a Mato Grosso do Sul para seguir las denuncias de amenazas y violencia contra comunidades indígenas tras las elecciones.
La decisión fue anunciada este viernes por el titular de Pueblos Indígenas, Eloy Terena, quien informó que el mandatario lo llamó para conocer las medidas adoptadas ante los hechos denunciados.
Según explicó al portal G1, Lula pidió que los representantes del Gobierno federal se trasladen para acompañar directamente a las comunidades. “Él pidió que fuéramos al territorio para seguir de cerca la situación”, relató el ministro.
Esa comitiva estará integrada por Terena; la ministra de Derechos Humanos y Ciudadanía, Janine Mello; y el titular de Justicia y Seguridad Pública, Wellington César Lima e Silva.
Los funcionarios tienen previsto visitar este sábado las aldeas Taquapiri, en el municipio de Coronel Sapucaia, y Sassoró, en Tacuru, y la agenda incluye también una actividad con la prensa en la ciudad de Dourados.
Entre las medidas adoptadas por el Ejecutivo figura la creación de una fuerza de tarea interministerial para recibir, organizar y remitir las denuncias a los organismos competentes.
También fueron solicitadas investigaciones a la Policía Federal y se dispuso el despliegue de efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública.
Los agentes comenzaron a patrullar tres comunidades indígenas del estado: Sassoró, Taquapery y Limão Verde, como parte del refuerzo de la protección en los territorios señalados.
Esta movilización ocurre después de que circularan grabaciones con amenazas contra habitantes de Sassoró, en Tacuru. En uno de los audios, atribuido a un funcionario municipal, se menciona la posibilidad de envenenar el agua consumida por los indígenas, en represalia por su voto en las elecciones.
De acuerdo con G1, el servidor fue apartado de sus funciones por la alcaldía y quedó sujeto a un procedimiento administrativo.
El Ministerio Público Federal y la Policía Federal investigan las grabaciones y las circunstancias de las amenazas; hasta ahora, no se ha confirmado que el agua de la comunidad haya sido contaminada.
La Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil informó que recibió denuncias de más de 30 episodios de violencia relacionados con el proceso electoral en Mato Grosso do Sul, con hechos que incluyen amenazas, agresiones, atropellamientos e incendios.
El presidente nacional del Partido de los Trabajadores, Edinho Silva, se reunió este viernes con líderes indígenas y calificó las denuncias de violencia en Mato Grosso do Sul como “inadmisibles”.
“Seguiremos trabajando para la construcción de un Brasil justo, un Brasil igualitario, un Brasil de paz, que venza el odio y la intolerancia”, manifestó.


