El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, celebró hoy la aprobación en el Senado de la propuesta de enmienda constitucional (PEC) que pone fin a la escala laboral 6×1 y garantiza dos días de descanso remunerado sin reducción salarial.
En una publicación en la red social X, el mandatario calificó el resultado como una conquista de los trabajadores y destacó la movilización popular que impulsó la iniciativa.
“¡Luchamos, debatimos y presionamos para lograr que el Congreso votara, este mismo año, el fin de la jornada 6×1! Pero la voz del pueblo fue la que me guió para que, juntos, consiguiéramos más tiempo para descansar, estar con nuestros hijos y compartir con nuestros seres queridos”, expresó.
En un video que acompaña el mensaje, el gobernante afirmó que la aprobación constituye un momento extraordinario para el pueblo brasileño y sostuvo que la conquista surgió de las calles y de una aspiración histórica de los trabajadores, y no de un trámite burocrático.
Lula también felicitó a quienes participaron en las movilizaciones y a los senadores que votaron a favor de la propuesta, al considerar que la población merece respeto y mejores condiciones de vida.
Durante la sesión parlamentaria, varios legisladores destacaron el papel del presidente en el impulso a la reducción de la jornada laboral y expresaron su respaldo a su candidatura para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el 25 de octubre.
Tras la aprobación, legisladores que apoyan al mandatario corearon “¡Lula, Lula!” en el plenario, en una muestra de respaldo político al jefe de Estado, quien busca la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal.
El Senado aprobó la PEC en dos turnos, con 75 votos favorables y uno en contra en cada votación. La iniciativa ya había recibido el respaldo de la Cámara de Diputados, por lo que seguirá ahora a su promulgación por el Congreso Nacional.
La normativa establece una reducción gradual de la jornada máxima semanal, de 44 a 40 horas, sin disminución salarial. Dos meses después de ser promulgada, el límite pasará a 42 horas y se garantizarán dos días de descanso remunerado; transcurridos otros 12 meses, el tiempo de trabajo se reducirá a 40 horas semanales.
El fin de la escala 6×1, que implica seis días de trabajo por solo uno de descanso, figura entre las principales banderas sociales del Gobierno de Lula y tiene un amplio respaldo popular.
Una encuesta de Datafolha publicada en marzo indicó que el 71 por ciento de los brasileños apoyaba la eliminación de ese régimen laboral.
El Gobierno defiende la medida como una vía para mejorar la calidad de vida, ampliar el tiempo disponible para el descanso y la convivencia familiar, y reducir el desgaste asociado a jornadas prolongadas.
Además, la eliminación del modelo 6×1 es una de las principales reivindicaciones de los trabajadores y sindicatos brasileños, que defienden la medida para mejorar la calidad de vida, ampliar el descanso y favorecer la convivencia familiar, además de prevenir el agotamiento físico y mental.

