Treinta y nueve periodistas murieron por hacer su trabajo en los primeros seis meses del 2026, la cifra representa una baja del 54% respecto al mismo período del año anterior, pero la organización Press Emblem Campaign (PEC) lo resume con una frase que no admite consuelo: «39 asesinatos siguen siendo demasiados».
El informe, divulgado este 16 de julio, confirma que Medio Oriente continúa siendo la región más peligrosa para ejercer el periodismo. De las 39 muertes registradas en todo el planeta, 19 ocurrieron en esa zona. Nueve periodistas fallecieron en Líbano durante operaciones militares israelíes. Otros siete murieron en Gaza. Siria, Irán y Yemen registraron un caso cada uno.
El Ejército israelí, señalado por el alto número de víctimas
El presidente de la PEC, Blaise Lempen, denunció que el Ejército israelí volvió a ser responsable de un elevado número de muertes de periodistas, especialmente en territorio libanés. La organización documentó que, desde el inicio de la guerra en Gaza el 7 de octubre de 2023, han muerto 228 periodistas palestinos, siete de ellos en lo que va de 2026.
La PEC añadió una precisión contundente: el derecho internacional humanitario protege a los periodistas como civiles, salvo que tomen parte activa en las hostilidades.
América Latina, la segunda región más letal
Doce periodistas fueron asesinados en América Latina durante el primer semestre. México volvió a encabezar la lista de los países más peligrosos para la prensa, con cinco víctimas.
Una de ellas fue Manuel Alejandro Moreno Serna, conocido como Alex Serna, periodista independiente que cubría temas de degradación ambiental, corrupción y proyectos de desarrollo ilegal en Guerrero. Su cuerpo fue hallado el 22 de junio cerca de la autopista Acapulco-Zihuatanejo, en el municipio de Petatlán. Había sido reportado como desaparecido dos días antes.
El director general de la UNESCO, Khaled El-Enany, condenó públicamente el asesinato: «Los periodistas desempeñan un papel crucial para informar al público y garantizar el libre flujo de información. No debe permitirse que los crímenes contra periodistas queden impunes. Hago un llamamiento a las autoridades para que investiguen este crimen y lleven a sus autores ante la justicia».
Colombia, Haití y Venezuela registraron dos asesinatos cada uno. Guatemala, uno.
Asia y África
En Asia murieron seis periodistas. Filipinas concentró tres de esos casos. Bangladesh, India y Pakistán reportaron una víctima cada uno. En África, los asesinatos ocurrieron en Somalia y Uganda, con un caso en cada país.
Europa no registró ningún periodista asesinado durante el semestre, a pesar de la continuidad de la guerra entre Rusia y Ucrania.
La impunidad, el segundo disparo
La PEC destacó que esta reducción representa la primera mejora tras tres años consecutivos de cifras récord. Pero la advertencia es tan importante como el dato: la gran mayoría de estos crímenes permanece impune. La falta de investigaciones, de detenciones y de condenas convierte cada caso en un doble agravio: el del asesinato y el del silencio posterior.



