El apoyo a Cuba en su lucha contra el criminal bloqueo económico, comercial, financiero y energético impuesto por Estados Unidos centró la atención de uno de los talleres desarrollados en el foro anual «Left Coast Forum», celebrado en la Universidad Estatal de California en Los Ángeles, del 2 al 4 de octubre.
En ese espacio solidario se habló de cómo materializar más donativos a Cuba como una forma de desafiar las medidas coercitivas unilaterales de la Casa Blanca, a partir de una campaña impulsada por la organización Global Health Partners y el Comité «Hands-Off Cuba» (Manos Fuera de Cuba).
Se actualizó acerca de las recientes medidas impuestas por la administración de Donald Trump con la firma de dos decretos presidenciales en el año 2026, más la inclusión de Cuba en la lista unilateral y espuria de países patrocinadores del terrorismo, las cuales recrudecen las sanciones ya impuestas con anterioridad.
El sindicalista Mark Friedman, miembro de la Asociación Internacional de Maquinistas (IAM) n.º 1484 y del Comité de Los Ángeles «Manos fuera de Cuba», comentó que varios oradores aludieron a la importancia de hacer llegar a la Isla caribeña medicamentos y tecnología solar para contribuir al cambio de matriz energética.
Hicieron referencia a la resistencia del pueblo cubano ante las duras medidas tomadas por el gobierno ultraderechista de Trump, que han impedido la llegada de combustible por más de diez meses. También a las amenazas guerreristas de invasión y a presionar desde posiciones hegemónicas para lograr un cambio de poder político en la Mayor de las Antillas, algo inconcebible para el pueblo, según expuso Mark Friedman.
Además, pusieron ejemplos de viajes recientes de los estadounidenses donde verificaron la realidad cubana y la contrastaron con las campañas mediáticas que impulsan los medios tradicionales y las redes sociales, para tratar de desacreditar el proceso político cubano.
En el evento se abordaron otros temas en diferentes talleres, como la guerra de Israel contra Gaza, la lucha contra las redadas del ICE y la defensa de los inmigrantes, las demandas de viviendas para las personas sin hogar, la atención médica universal y la crisis económica y política del capitalismo.
Se realizó por la modalidad de presencialidad y online (para personas alejadas y dispuestas a brindar sus testimonios), con una amplia participación de todos los sectores de la sociedad estadounidense que mantienen su inconformidad con las políticas antipopulares y neoliberales del actual gobierno de EE.UU.
Todo ello sirve, además, para planear más acciones que unifiquen a las organizaciones y movimientos en la actual coyuntura del país norteño que puedan accionar en contra de la irracionalidad gubernamental y brindar garantías al pueblo para una sociedad mejor.



