
La profunda crisis que atraviesa Cuba ha comenzado a generar cuestionamientos incluso entre personas que durante años estuvieron vinculadas a medios oficialistas. Uno de los casos más recientes es el de L. Eduardo Domínguez, exeditor y periodista de Cubadebate, quien utilizó sus redes sociales para relatar una experiencia personal marcada por apagones, deficiencias institucionales y la creciente sensación de abandono que enfrentan miles de cubanos.
La situación comenzó cuando una avería eléctrica dejó sin servicio a su vivienda en La Habana tras más de 40 horas de interrupciones continuas. Según explicó, los intentos de reportar el problema mediante los canales oficiales resultaron infructuosos y ninguna de las gestiones realizadas por los vecinos logró una respuesta efectiva.
La solución terminó llegando por vías ajenas a las instituciones estatales. Un ingeniero vinculado a una empresa privada especializada en sistemas solares identificó a distancia la causa del fallo y un electricista jubilado realizó la reparación necesaria.
El exeditor destacó el contraste entre la respuesta obtenida del sector privado y la inacción de los organismos públicos. A su juicio, mientras empresas particulares muestran capacidad de respuesta, las estructuras estatales operan con escasez de recursos y una creciente incapacidad para cumplir funciones básicas.
Las declaraciones se producen en medio de la severa crisis energética que atraviesa el país, con apagones prolongados y frecuentes fallos en el sistema eléctrico nacional. Su testimonio refleja una percepción cada vez más extendida entre los cubanos sobre el deterioro de los servicios públicos y la incapacidad del régimen para responder eficazmente a las necesidades de la población.



